Efemérides
Guadalupanas
Diciembre 15.
1664.- Sale para su obispado de Puebla el ilustrísimo señor don Diego Osario de
Escobar y Llamas, después de haber sido Virrey y Gobernador del arzobispado.
Le acompañan hasta el santuario de Guadalupe el nuevo Virrey, la Audiencia
y todo el reino.- (Diario de Guijo).
1801.- Celébrase en la Colegiata lucidísima función que costea el Regimiento
de México. Asisten el virrey y lo más granado de la sociedad. (Arch.
Basil).
1920.- Muere en la quinta de “El Olvido” a orillas de Ciudad Victoria, Tamaulipas,
el Ilmo. señor Obispo dimisionario de la diócesis don Eduardo Sánchez
Camacho, quien se retiró a dicha quinta a raíz de haber sido admitida
su dimisión del obispado.
Comenzó a estar enfermo el 12 de diciembre. (Regis Planchet
La propago protest.).
1930.- Con motivo de la iniciación del Año del IV Centenario Guadalupano, se
efectúa una hermosa velada en los salones de la Acción Católica Mexicana.
Toman parte en ella el R. P. Mariano Cuevas, S. J., el señor
don Alfonso Junco y el señor Lic. don. Luis Mier y Terán. Termina la
velada con una tiernísima alocución del Ilmo. señor Arzobispo cuyo tema
es “La Virgen de Guadalupe en el Alma del Pueblo Mexicano”.
Diciembre
17.
1675.- Empezose la calzada de nuestra Señora de Guadalupe por mano del fiscal
don Francisco Marmolejo, y el doctor Isidro Sariñana hace quince misterios
del rosario. (Diario de Robles).
N. B.- No quiere decir Robles que antes de
esta época no existiera la calzada. Empezose se refiere a las
obras de reparación que entonces se emprendieron.
1677.- Acepta el cabildo de la catedral de Puebla la fundación del aniversario
que hacen los doctores García Palacios y del Villar. (Arch. Cat. Pue.).
Diciembre
18.
1768.- Es elegido Prefecto de la Congregación de nuestra Señora de Guadalupe de
México don Joaquín Dongo. (Actas de la Cong.).
N. B. - Para estas fechas ya la Congregación
había tomado el acuerdo de elegir una vez un prefecto eclesiástico
y otra, vez un prefecto seglar. Don Joaquín Dongo, rico español que
se hizo célebre en nuestra historia, porque fue asesinado con todos
los de su casa por unos ladrones, fue guadalupano fervoroso.
Diciembre
19.
1853.- Acto solemne de la restauración de la Orden de Guadalupe hecha por don
Antonio López de Santa Anna en la Colegiata.
“La salida de la comitiva del Palacio se hizo en este orden:
a una descubierta de gastadores del Regimiento de Granaderos seguían
los coches de los condecorados Caballeros, Comendadores y Grandes Cruces,
cuyos cocheros llevaban en el hombro izquierdo un listón blanco; los
carruajes de los Ministros precedían la elegante carroza del Gran Maestre,
tirada por seis arrogantes caballos, retintos, guiados por tres cocheros
y postillones de lujosa librea; seguían, después, los brillantes oficiales
del Estado Mayor; cuatro picadores a caballo con librea de la Casa del
Gran Maestre; una bellísima estufa dorada y pintada con emblemas y las
armas nacionales, de la cual tiraban cuatro hermosos caballos anaranjados,
y por último el vistoso Regimiento, de Lanceros de la Guardia”.
“El Gran Maestre, revestido con un rico manto, tomó asiento
bajo el dosel de terciopelo que del lado del Evangelio se había colocado,
cerca de Monseñor Clementi, Delegado Apostólico, que era el oficiante.
Apartadas del presbiterio y a la altura de éste se hallaban dos tribunas,
una a la derecha, que ocuparon la esposa y la familia del presidente
y otra a la izquierda, en que se colocó el cuerpo diplomático. En la
crujía central, limitada por balaustradas de plata, se colocaron los
Caballeros de la Orden”.
“La ceremonia dió principio a las diez de la mañana y terminó
a las tres de la tarde, dando asunto al hábil pintor Francés Pingret
para la ejecución de un hermoso cuadro al óleo. El artista eligió para
el efecto, los momentos en que el Gran Maestre de la Orden entregaba
las insignias al Ilustrísimo Arzobispo de México”. (García Cubas El
libro de mis recuerdos).
El “Álbum de la Coronación” añade que concurrieron los Ilustrísimos
Señores Obispos Becerra, Belaunzarán, Pardío y Madrid, y que predicó
el célebre P. Francisco Javier Miranda.
Diciembre
20.
1777.- La superiora y comunidad de religiosas capuchinas de San Felipe de Jesús
de México, recibió de manos del señor canónigo Sopeña, de la Colegiata,
el marco de madera que tuvo la Virgen Santísima hasta que le fue colocado
el de oro que regaló el señor Garavito, como en su lugar queda dicho.
(Arch. Basil.).
1792.- El Real Seminario de Minería celebra en la Colegiata lucidísima función
a que asisten el Tribunal de Minería, el cuerpo de profesores, los alumnos
y empleados del colegio. La función es para dar gracias a Dios por los
beneficios recibidos durante el año escolar que acaba de terminar. (S.
Ramírez “Datos”).
N. B.- Ya desde 1771, cuando don Joaquín
Velázquez de León propuso al rey de España la fundación del Tribunal
y Colegio de Minería, decía:
“Y porque estas cosas procedan bajo
de aquellos sagrados auspicios que son tan propios de la piedad cristiana,
el Tribunal y todo el cuerpo de la Minería desde luego procurarán
devotamente acogerse al especial patrocinio de nuestra señora de Guadalupe
de México, cuyo patronato está jurado por todo el reino de la Nueva
España”.
Esta es la razón por qué en la bóveda
de la que fue capilla del colegio está pintado un hermosísimo cuadro
de la Virgen de Guadalupe.
Diciembre
21.
1890.- “EI 21 de diciembre de 1890, después de haber confesado y comulgado en
la capilla del colegio seminario de San Luis Potosí, se presentó al
P. Rector un buen viejo de muchas canas, muy pobre y humilde. Llamábase
Juan Filión y hablaba el inglés y el francés; y le dijo que habiendo
oído hablar del santuario de la Virgen de Guadalupe, se había encomendado
a ella y conseguido varias gracias, y que por agradecimiento había emprendido
una peregrinación a pie desde la ciudad de Quebec, en el Canadá, hasta
el santuario de Guadalupe. Quiso el P. Rector darle algún subsidio,
pero rehusó todo, ni siquiera quiso aceptar un billete de tercera clase
en el ferrocarril, contestando que quería continuar a pie su camino,
y para no equivocarse le bastaba recorrer la línea del ferrocarril.
Todo el objeto de la visita fue entregar al P. Rector unas fotografías
que como humilde obsequio quería ofrecer a la Virgen de Guadalupe, y
para que no se le extraviasen o maltratasen se las entregó, a fin de
que las remitiesen al santuario.
“Luego se remitieron las fotografías al P. Plancarte dándole
algunas señas del buen viejo. El Padre contestó que haría cuanto pudiese
para reconocer al peregrino canadiense, pero parece que se mantuvo oculto
y no pudo ser reconocido. El año pasado de 1896 volví a ver aquí en
México al buen viejo, el cual me dijo que iba disponiendo la manera
de conducir al santuario una peregrinación de católicos del Canadá”.
(Antícoli. Hist. de la apar. II; 377).
Diciembre
22.
1801.- Celébranse en la Colegiata solemnes funerales por los difuntos del Regimiento
de Dragones de México. (Arch. Basil).