Santuario
de Guadalupe
La sección Santuario de Guadalupe
incluye los documentos generados hasta antes del 22 de octubre de
1750, fecha en que el Cabildo toma posesión, después de que el año
anterior, en Madrid, el Arzobispo Rubio y Salinas hizo la erección
de la Colegiata.Durante ese periodo el personaje clave era el mayordomo
y administrador de las rentas y propios del Santuario, quien realizaba
un sinnúmero de actividades: administrar las casas y propiedades del
Santuario, conseguir limosnas y donaciones para sus obras materiales,
representar al Santuario en las obras pías de las que era patrón,
conseguir los víveres para el sustento de los que servían a la Iglesia,
proveer lo necesario para el culto (cera, ornamentos cálices, vino,
etcétera), organizar las fiestas o eventos principales, tratar con
el Arzobispo o el Virrey los asuntos que lo requerían. El primer mayordomo
de quien hay documentación en este Archivo es Domingo de Orona (1581).
Uno de estos mayordomos fue Isidro
de Sariñana y Cuenca, quien llegó a ser posteriormente Obispo de Antequera
Oaxaca (1685-1696), uno de
los dos eclesiásticos que durante la época virreinal sirvieron algún
tiempo al Santuario de Guadalupe y llegaron al episcopado.
El mayordomo que mayor trascendencia
tuvo fue sin lugar a dudas José de Lizardi y Valle, quien llegará
a ser el primer Canónigo nombrado para la Colegiata de Guadalupe [1747].
Lizardi fue mayordomo de 1706 hasta 1758. De este hombre hay una cantidad
impresionante de documentación. Era originario de Querétaro e intervino
en varios acontecimientos de su ciudad. Él llevó muchos asuntos en
orden a la erección de la Colegiata y a las celebraciones del patronato
de la Virgen de Guadalupe sobre la ciudad de México y la Nueva España.
También, junto con el Oidor Domingo de Trespalacios y Escandón, se
encargó de conseguir los fondos para la construcción del acueducto
que introduciría el agua al pueblo de Guadalupe [elevado por Cédula
Real a Villa el 24 de junio de 1751], y cuya documentación, que abarca
de 1742 a 1752, se encuentra en este Archivo.
En esta sección también podemos encontrar
los documentos de Lorenzo Boturini, italiano que realizó importantes
estudios en torno a la imagen de María de Guadalupe, y que ya ha sido
objeto de estudios por investigadores mexicanos y extranjeros. Dicha
documentación es de las décadas 30 y 40 del siglo XVII.
Para profundizar en el estudio de cómo
iba incidiendo en la vida de los fieles el amor a la Virgen de Guadalupe,
es fundamental el estudio de los testamentos, algunos del s. XVI,
y que están ubicados en la serie testamentarías.
Aunque la creación de la Parroquia
fue en 1702, sin embargo el Santuario de Guadalupe, que era una Vicaría
de la Parroquia de Santa Catarina Mártir de México, tenía sus libros
sacramentales. El Archivo tiene libros de bautismos desde 1596 y libros
de matrimonios desde 1624. Los libros sacramentales a partir de 1698
se encuentran en la sección Parroquia.
En la época novohispana eran muy importantes
las asociaciones religiosas de fieles en orden a alguna actividad,
o para fomentar la devoción a la Virgen o a un santo, también englobaban
a algún sector de la sociedad. Por eso ayuda mucho para comprender
el culto guadalupano el estudio de la Congregación de Nuestra Señora
de Guadalupe (documentación a partir de 1674), de las mayordomías
de los pueblos de indios que rodeaban a Guadalupe (documentación a
partir de 1671), de la Cofradía del Santo Entierro de Cristo, fundada
en el Santuario, (a partir de 1739), y de una Cofradía de Indios,
cuyo dato más antiguo se remonta a 1678, y de la cual desgraciadamente
hay poca información en este archivo.
Para la vida del Santuario eran muy
importantes las fundaciones de capellanías,
con cuyas rentas se sostenía una parte del Clero. Las más importantes
que tuvo el Santuario de Guadalupe fueron las fundadas por Catarina
Collado Calderón en 1656 y que duró hasta muy entrado el siglo XIX,
y las cuatro capellanías de confesionario que mandó fundar por cláusula
testamentaria José Torres y Vergara en 1727.
Expresión de amor a la Virgen es lo
referente a la jura como Patrona de un determinado lugar. Hay una
serie llamada Patronato en la que aparece alguna documentación sobre
lo que rodeó la declaración de María de Guadalupe como patrona de
Nueva España en 1747, pero anterior a ella hay dos expedientes referentes
al pueblo de Zimapán, que hizo lo mismo en 1737. El expediente
del Patronato de la Virgen para la Ciudad de México también en este
último año se encuentra en el Archivo General de la Nación.
El tema de los sermones ya ha sido
objeto de estudios y publicaciones, y aunque
no hay muchos en este Archivo, son de fundamental importancia, pues
expresan la Teología en torno a la Virgen de Guadalupe en esta época.
De esta sección quisiera finalmente
resaltar el documento sobre la colocación de la primera piedra de la Iglesia que fue Colegiata, Basílica y actualmente Templo expiatorio,
así como el Programa impreso sobre la dedicación del nuevo y magnífico
templo de Nuestra Señora de Guadalupe, 1709, recientemente restaurado,
y cuya fotografía ilustra la portada de esta publicación.
Notas
El jesuita
Francisco de Florencia nos dice de él: “Fabricó la hospedería para
comodidad de las personas que van a él [el santuario] a novenas; casa
en que puede hospedarse con decencia un Señor Virrey y un Señor Arzobispo.
Labró sacristía capaz y hermosa, con cajones de cedro y nogal muy
curiosos para guarda de ornamentos; hizo vivienda para el sacristán
del Santuario; y otras alhajas, y cosas importantes que están patentes”
Francisco de Florencia,
La Estrella del Norte de México, México 1688, núm. 347,
p.187. En el AGN se encuentra de él: Cuentas que dio el Illmo.
Sr. Dr. D. Isidro Sariñana y Cuenca, Obispo electo de Antequera de
Oaxaca, de la administración que fue a su cargo del Santuario de Nuestra
Señora de Guadalupe. AGN, Bienes Nacionales, año 1683, volumen
718, exp. 4
El otro eclesiástico que llegó a Obispo fue José Fermín Fuero Gómez,
Canónigo Doctoral de la Colegiata de 1776 a 1789, luego pasó al Coro
de Oaxaca y de 1795 a 1800 fue Obispo de Chiapas.
Estos
documentos se encuentran en esta sección, así como en las de Clavería
y Secretaría Capitular, en la serie Acueducto.
Capellanía es la fundación hecha por alguna persona y erigida en beneficio
por el ordinario eclesiástico, con la obligación de cierto número
de misas u otras cargas.
AHBG caja 81, exp. 68 y caja 83, exp.45
Sobre
la proclamación de la Virgen de Guadalupe como patrona de México.
AGN, Bienes Nacionales, año 1737, volumen 519, exp. 5.
Cf. Nueve
Sermones Guadalupanos (1661-1758). Selección y estudio introductorio
David A. Brading. Centro de Estudios de Historia de México Condumex,
Chimalistac Ciudad de México, 2005. También la tesis de Francis Raymond
Schulte, O.S.B.
A Mexican Sprituality of Divine Election for a Misión: Its Sources
in Publisher Guadalupan Sermons, 1661-1821, Pontificia Universitas
Gregoriana, Istituto di Spiritualità, Roma 1994 (esta tesis próximamente
será publicada en español).
AHBG caja 389, exp. 36.
Colegiata
se le llama a una Iglesia que tiene un Cabildo integrado por el Abad,
Canónigos y Racioneros o Prebendados, y que no es Catedral. En Guadalupe
había tres Canonjías a las que se accedía por concurso: Doctoral,
que era el encargado de los asuntos jurídicos del Cabildo; Magistral
que era el encargado de la cura de almas; Penitenciario, que absolvía
los pecados reservados. Algunos expedientes de dichos concursos se
encuentran en el Archivo Histórico del Arzobispado de México. La Colegiata
de Guadalupe fue la primera en América y de ahí su título de Insigne.
Basílica es una Iglesia no Catedral que está asociada a alguna de
las Basílicas más importantes de Roma. La Colegiata de Guadalupe se
comenzó a llamar Basílica a partir de mayo de 1904.