Qué es la proporción Áurea
La crítica artística afirma que una obra
es bella y perfecta cuando encuentra en ella armonía entre el
color, la línea, la luz y la composición, entre otros
elementos.
Una de las formas más bellas para lograr esta
armonía es por medio de la llamada proporción dorada o
áurea. La imagen original de la Virgen de Guadalupe estampada
en el ayate del indio Juan Diego cumple con esta perfección extraordinaria,
de acuerdo con el análisis que de la tilma ha hecho el doctor
Juan Homero Hernández Illescas.
La proporción dorada está formada por
un cuadrado al que se le agrega un rectángulo, para formar un
espacio donde el lado menor corresponde al mayor en una relación
de 1 a 1.6181... denominada número áureo.
La proporción dorada se encuentra en todas las
manifestaciones del arte desde Mesopotamia, Egipto, Grecia y Roma, hasta
nuestros días. Se emplea en la escultura, la arquitectura, la
pintura y se existe entre las diferentes partes del hombre, de los animales
y de las plantas, actuales o fósiles. También aparece
misteriosa en la música, la literatura (en especial en la poesía),
en el microcosmos (en la forma en la que se agrupan los átomos)
y en las galaxias, es decir, en el macrocosmos.
Es patrón universal e intemporal de perfección,
equilibrio, balance, elegancia, delicadeza y belleza. Al analizar la
imagen original de la Virgen de Guadalupe encontramos el cuadrado de
la proporción dorada. A partir de éste aparecen más
cuadriláteros y rectángulos en toda la figura, así
como formas verticales y horizontales simétricas.
De manera maravillosa, justo en el vientre de la Virgen
Morena, se enmarca, con base en el teorema de Pitágoras y muchos
otros símbolos derivados de la proporción áurea,
el Nahui Ollín, la flor náhuatl de cuatro pétalos,
que para las antiguas culturas mesoamericanas representaba la presencia
de Dios, el centro del espacio y del tiempo. Con el Nahui Ollín
en su vientre la Virgen de Guadalupe confirma a los indígenas
que es la madre del Dios Verdadero, Jesucristo, que ella trae al Nuevo
Mundo para darlo a conocer. Es precisamente la parte más importante
del ayate de Juan Diego.
La Guadalupana es portadora de un mensaje cristocéntrico
que los indígenas pudieron comprender inmediatamente, por eso
se convierte en la primera y más importante evangelizadora de
América.
(Con información tomada del libro: La Virgen
de Guadalupe y la Proporción Dorada, Dr. Juan Homero Hernández
Illescas, Centro de Estudios Guadalupanos.)