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Interpretación
Indígena
de la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe
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El Cinto marca
el embarazo de la Virgen. Se localiza arriba del vientre. Cae
en dos extremos trapezoidales, que en el mundo náhuatl
representaban el fin de un ciclo y el nacimiento de una nueva
era. En la imagen simboliza que con Jesucristo se inicia una nueva
era tanto para el viejo como para el nuevo mundo. |
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La Virgen está rodeada de
rayos dorados que le forman un halo luminoso o aura.
El mensaje trasmitido es: ella es la Madre de la Luz, del Sol,
del Niño Sol, del Dios verdadero, ella lo hace descender
hacia el “centro de la luna” (México en náhuatl)
para que allí nazca, alumbre y dé vida. |
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La Virgen de Guadalupe está de pie
en medio de la luna, y no es casual que las raíces
de la palabra México en náhuatl son “Metz-xic-co”
que significan “en el centro de la luna”. También
es símbolo de fecundidad, nacimiento, vida. Marca los ciclos
de la fertilidad femenina y terrestre. |
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Un ángel está
a los pies de la Guadalupana con ademán de quien acaba
de volar. Las alas son como de águila, asimétricas
y muy coloridas, los tonos son parecidos a los del pájaro
mexicano tzinitzcan que Juan Diego oyó cantar anunciándole
la aparición de la Virgen de Guadalupe. Sus manos sostienen
el extremo izquierdo de la túnica de la Virgen y el derecho
del manto. |
 
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