I. Bendición al emprender el camino.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Queridos hermanos: A punto de emprender esta santa peregrinación, conviene recordar
cuál es nuestro objetivo: Nuestro objetivo es: Caminar al encuentro
con Cristo Jesús, viviendo el tierno amor de Santa Maria de
Guadalupe a ejemplo de San Juan Diego, para convertir nuestra
vida de familia, de parroquia, de grupo apostólico, de fabrica,
de oficina, de sindicato, en un testimonio de fe que instaure
el Reino de Dios”. Hoy nosotros iniciamos nuestra peregrinación,
confiados en que a través de Santa María de Guadalupe encontraremos
el rostro misericordioso de nuestro Padre Dios al llegar al
Santuario del Tepeyac.
OREMOS:
Dios todopoderoso, que otorgas tu misericordia a los que te
aman asiste a tus hijos que emprenden esta peregrinación
y se dirigen al Santuario que Santa María de Guadalupe.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
El Señor dirija nuestro camino al Tepeyac
y lo haga próspero y saludable. Amén.
El Señor nos asista y se digne ser nuestro acompañante a la
casa de Maria de Guadalupe. Amén.
Que el camino que ahora confiadamente emprendemos
como lo hizo San Juan Diego lo terminemos felizmente con la
ayuda de Dios. Amén.