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En
el Camino
1. EN EL CAMINO:
a) Mis momentos de Oración durante la Peregrinación al Tepeyac.
Rosario Guadalupano
Dicho el acto de contrición, en cada misterio se rezarán un
Padre Nuestro, diez Ave Marías y un Gloria con la siguiente
jaculatoria:
V.
Mi corazón en amarte, eternamente se ocupe.
R. Y mi lengua en alabarte, Madre
mía de Guadalupe.
V. Santa
María de Guadalupe, Reina de México.
R. Salva nuestra Patria y conserva
nuestra fe.
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PRIMER MISTERIO
LA
PRIMERA APARICION DE SANTA MARÍA DE GUADALUPE A SAN JUAN
DIEGO
En el año 1531, a los pocos días del mes de diciembre, sucedió
que había un indito, un pobre hombre del pueblo, su nombre era
Juan Diego, según se dice, vecino de Cuauhtitlán, y en las cosas
de Dios, en todo pertenecía a Tlatilolco. Era sábado, muy de madrugada, venía en pos de Dios y de sus
mandatos. Y al llegar cerca del cerrito llamado Tepeyac ya amanecía.
Oyó cantar sobre el cerrito, como el canto de muchos pájaros
finos; al cesar sus voces, como que les respondía el cerro,
sobremanera suaves, deleitosos, sus cantos sobrepujaban al del
coyoltototl y del tzinitzcan y al de otros pájaros finos.
Se detuvo a ver Juan Diego. Se dijo: ¿Por ventura soy digno,
soy merecedor de lo que oigo? ¿Quizá nomás lo estoy soñando?
¿Quizá solamente lo veo como entre sueños? ¿Dónde estoy? ¿Dónde
me veo? ¿Acaso allá donde dejaron dicho los antiguos nuestros
antepasados, nuestros abuelos: en la tierra de las flores, en
la tierra del maíz, de nuestra carne, de nuestro sustento; acaso
en la tierra celestial? Cuando cesó de pronto el canto, cuando
dejó de oírse, entonces oyó que lo llamaban, de arriba del cerrillo,
le decían: "JUANITO, JUAN DIEGUITO".
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SEGUNDO MISTERIO
SANTA MARÍA DE GUADALUPE SE APARECE
POR SEGUNDA OCASIÓN A SAN JUAN DIEGO
Al terminar el día , luego de allá se vino derecho a la cumbre
del cerrillo, y tuvo la dicha de encontrar a la Reina del Cielo:
allí donde la primera vez se le apareció, lo estaba esperando.
Y en cuanto la vio, ante Ella se postró, se arrojó por tierra,
le dijo: "Patroncita, Señora, Reina, Hija mía la más pequeña,
mi Muchachita, ya fui a donde me mandaste a cumplir tu amable
aliento, tu amable palabra; aunque difícilmente entré a donde
es el lugar del Obispo, lo ví, ante él expuse tu aliento, tu palabra,
como me lo mandaste.
“ESCUCHA, EL MÁS PEQUEÑO DE MIS HIJOS, TEN POR CIERTO QUE NO
SON ESCASOS MIS SERVIDORES, MIS MENSAJEROS, A QUIENES ENCARGUÉ
QUE LLEVEN MI ALIENTO MI PALABRA, PARA QUE EFECTÚEN MI VOLUNTAD;
YO, PERSONALMENTE, LA SIEMPRE VIRGEN SANTA MARÍA, YO, QUE SOY
LA MADRE DE DIOS, TE MANDO".
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TERCER MISTERIO
SANTA MARÍA DE GUADALUPE ENTREGA
LAS ROSAS A SAN JUAN DIEGO
La
Reina Celestial luego le mandó que subiera a la cumbre
del cerrillo, en donde antes la veía y le dijo:
"SUBE, HIJO MÍO EL MENOR, A LA
CUMBRE DEL CERRILLO, A DONDE ME VISTE Y TE DI ÓRDENES ALLÍ VERÁS
QUE HAY VARIADAS FLORES: CÓRTALAS, REÚNELAS, PONLAS TODAS JUNTAS;
LUEGO, BAJA AQUÍ; TRÁELAS AQUÍ, A MI PRESENCIA".
Y cuando las vio, con sus venerables manos las tomó; luego
vino a ponerlas todas juntas en el hueco de su ayate, le dijo:
"MI HIJITO MENOR, ESTAS DIVERSAS FLORES SON LA PRUEBA,
LA SEÑAL QUE LLEVARÁS AL OBISPO; DE MI PARTE LE DIRÁS QUE VEA
EN ELLAS MI DESEO, Y QUE POR ELLO REALICE MI QUERER, MI VOLUNTAD.
Y TÚ..., TÚ QUE ERES MI MENSAJERO..., EN TI ABSOLUTAMENTE SE
DEPOSITA MI CONFIANZA.
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CUARTO MISTERIO
SANTA MARÍA DE GUADALUPE SE ESTAMPA
EN LA TILMA DE SAN JUANDIEGO
Y habiendo entrado Juan Diego con el Señor Obispo, en su presencia
se postró, como ya antes lo había hecho. Y de nuevo le contó lo
que había visto, admirado, y su mensaje.
Fui a decirle a la Señora, la Niña Celestial, Santa María, la
Amada Madre de Dios, que pedías una prueba para poder creerme,
para que le hicieras su casita sagrada, en donde te la pedía que
la levantaras; e inmediatamente lo cumplió.
Y me mandó a la cumbre del cerrito en donde antes yo la había
visto, para que allí cortara diversas rosas de Castilla.
Y cuando las fui a cortar, se las fui a llevar allá abajo; y con
sus santas manos las tomó, de nuevo en el hueco de mi ayate las
vino a colocar.
Aquí las tienes, hazme favor de recibirlas. Y luego extendió
su blanco ayate, en cuyo hueco había colocado las flores.
Y así como cayeron al suelo todas las variadas flores preciosas,
luego allí se convirtió en señal, se apareció de repente la Amada
Imagen de la Perfecta Virgen Santa María, Madre de Dios, en la
forma y figura en donde ahora es conservada en su amada casita,
en su sagrada casita en el Tepeyac, que se llama Guadalupe. |
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QUINTO MISTERIO
SANTA MARÍA DE GUADALUPE SANA AL TIO BERNARDINO
Juan Diego quería ir a su casa para ir a ver a su tío Juan
Bernardino, que estaba muy grave cuando lo dejó para ir a llamar
a un sacerdote a Tlatilolco para que lo confesara y lo dispusiera,
de quien le había dicho la Reina del Cielo que ya había sanado.
Pero no lo dejaron ir solo, sino que lo acompañaron a su casa.
Y al llegar vieron a su tío que ya estaba sano, absolutamente
nada le dolía. Y él, por su parte, mucho admiró la forma en que
su sobrino era acompañado y muy honrado; le preguntó a su sobrino
por qué así sucedía, el que mucho le honraran. Y él le dijo cómo
cuando lo dejó para ir a llamarle un sacerdote para que lo confesara,
lo dispusiera, allá en el Tepeyac se le apareció la Señora del
Cielo; y lo mandó a México ver al obispo, para que allí le hiciera
una casa en el Tepeyac. Y le dijo que no se afligiera, que
ya su tío estaba contento, y con ello mucho se consoló.
Le dijo su tío que era cierto, que en aquel preciso momento
lo sanó, y la vio exactamente en la misma forma en que se le había
aparecido a su sobrino, y la manera maravillosa en que lo había
sanado, y que se le nombraría; LA PERFECTA VIRGEN SANTA MARÍA
DE GUADALUPE. |
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Concluidos los cinco misterios, después
de un Padre Nuestro se reza:
Dios te salve, María Santísima de Guadalupe, Hija de Dios Padre:
Dios te salve, María...
María, en gracia concebida, mujer sobre todas pura, milagrosa
criatura, mar de gracias sin medida; por la luz esclarecida de
aquel dichoso momento, ilustra mi entendimiento con luz tan pura
de fe, que siempre en Dios solo esté fijo mi conocimiento.
Dios te salve, María Santísima de Guadalupe, Madre de Dios
Hijo: Dios te salve, María...
Alba que al cielo amaneces, aurora que al mundo naces, ave
que anuncias las paces, arco que al mundo apareces: desde este
templo me ofreces dulce y sempiterna alianza. Pues tu gran poder
alcanza de Dios todo cuanto quiere; para cuanto yo pidiere en
ti pongo mi esperanza.
Dios te salve, María Santísima de Guadalupe, Esposa de Dios
Espíritu Santo: Dios te salve, María... .
¿A
quién podré con razón mis afectos ofrecer, mis cariños, mi querer,
mi vida y mi corazón? ¿A quién pido protección en lo que más me
interesa? ¿A quién mi lengua confiesa objeto de mis anhelos? ¡A
ti, Reina de los cielos; a ti, celestial Princesa!
Dios te salve, María Santísima de Guadalupe, templo y Sagrario
de la Santísima Trinidad, Virgen concebida en gracia sin la culpa
original.
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra,
Dios te salve. A ti clamamos los desterrados hijos de Eva. A ti
suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea,
pues, Señora, Abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos
misericordiosos. Y después de este destierro muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre. Oh clemente, oh piadosa, oh dulce
Virgen María. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que
seamos dignos de las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén
Letania
Guadalupana
Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad
Cristo, óyenos
Cristo, escúchanos
Padre Celestial, que eres Dios,
ten piedad de nosotros
Hijo Redentor del mundo, que eres Dios,
ten piedad de nosotros
Espíritu Santo, que eres Dios,
ten piedad de nosotros
Santísima Trinidad, que eres un solo Dios,
ten piedad de nosotros
Santa María de Guadalupe …….ruega por nosotros
Sol del Anahuac
Rosa del Tepeyac
Baluarte de nuestra fe
Faro de nuestra esperanza
Llama viva de ardiente caridad
Patrona de las Naciones de América
Madre de los Mexicanos
Tú que te dignaste descender a nuestro suelo
Tú que te apareciste a Juan Diego
Tú que te mostraste circundada del sol
Tú que con tu luz eclipsaste la luna
Tú que tienes por peana un querubín
Tú que tienes un manto de estrellas
Tú que vistes a la usanza indígena
Tú que quisiste volverte morena
Tú que quisiste que se te edificara un Templo
Tú que dijiste que serías Nuestra Madre
Tú que prometiste escuchar nuestros ruegos
Tú que hiciste brotar rosas en las áridas rocas del Tepeyac
Tú que le enviaste al señor Obispo las rosas
Tú que te quedaste estampada en la tilma de Juan Diego
Tú ante quien se postró el señor Obispo Zumárraga
Tú que quisiste llamarte Santa María de Guadalupe
Tú que devolviste la salud a Juan Bernardino
Tú que disipaste las tinieblas de la idolatría
Tú que trajiste la fe a nuestro suelo
Tú que fuiste venerada por nuestros mayores
Tú a quien nuestros padres nos enseñaron a llamarte Madre
Tú que eres patrona del indígena
Tú que eres patrona de los mexicanos.
Tú que eres patrona de América y de Filipinas
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, perdónanos,
Señor.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, escúchanos,
Señor.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, ten piedad
de nosotros.
Bajo tu amparo nos acogemos santa Madre de Dios: no desprecies
nuestras oraciones ni te olvides de nuestras necesidades, sino
antes bien, líbranos de todos los peligros, oh Virgen llena de
gloria y de bendición.
V. Ruega por nosotros, santa Madre
de Dios.
R. Para que seamos dignos de las
promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
ORACIÓN
Te suplicamos, Señor, que infundas tus gracias en nuestras
almas, para que los que conocemos y veneramos el misterio de la
Encarnación de tu Hijo Jesucristo, anunciado a María por ministerio
del ángel, consigamos por los méritos de su pasión y cruz, participar
de la gloria de su resurrección. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo,
Nuestro Señor. AMÉN
b) Recomendaciones para la Convivencia familiar o grupal durante
la Peregrinación al Tepeyac.
Durante el camino es conveniente compartir experiencias guadalupanas
vividas en familia, en nuestros trabajos, con nuestros amigos,
así como compartir los alimentos con quienes nos acompañamos.
Esto nos ayuda a fomentar los lazos fraternos y a sentirnos como
una sola familia guadalupana que peregrina hacia el Tepeyac.
Antes de llegar al Santuario es necesario tomar en cuenta ciertas
disposiciones para seguridad del grupo o la familia que peregrina:
•
Ubicar
un punto de reunión y hora para iniciar el regreso de todo el
grupo, en caso de que alguno se separe y no sepa como regresar
a su lugar de origen.
•
Atender
y custodiar (no soltar de la mano) a los niños pequeños.
•
Si alguien
se pierde o extravía avisar INMEDIATAMENTE al personal de seguridad
de Basílica o a la Policía Federal.
•
Asistir
a los enfermos y ancianos del grupo, si alguien requiere asistencia
médica, avisar al personal de seguridad de Basílica.
•
Los
autobuses utilizados en la peregrinación deben dirigirse a la
casa del Peregrino San Juan Diego, para estacionarlos. La Casa
del Peregrino San Juan Diego está ubicada en: Av. San Juan de
Aragón No. 109, Col. Villa de Aragón. (
a tres cuadras al oriente de la Basílica).
a) Si peregrinan desde la ex glorieta
de Peralvillo hacia la Basílica por Calzada de Guadalupe: puedes
desde ahí rezar tu Rosario Guadalupano acompañándolo con cantos,
el trayecto a pie se realiza entre una hora y media y dos horas
de caminar. Es necesario tomar esto en cuenta para no llegar tarde
a la hora convenida de tu misa en la Basílica de Guadalupe, trata
de estar entre 15 y 20 minutos antes ya en el atrio. Hay días
que el puente papal de acceso y el atrio están muy llenos de peregrinos,
y se hace lento el ingreso.
b) Si llegan de lejos (otros Estados de
la Republica o del extranjero) tomen en cuanta las disposiciones
pactadas al registrar tu peregrinación para el uso de las instalaciones
de la Casa del Peregrino San Juan Diego ubicada en: Av. San Juan
de Aragón No. 109, Col. Villa de Aragón. ( a tres cuadras al oriente
de la Basílica) donde se estacionar tus autobuses tendrás espacio
para preparar tu alimentos, servicio de dormitorios, regaderas,
sanitarios, etc.
c) Confirmar su asistencia y el número
de peregrinos cuando menos con un mes de anterioridad a los teléfonos
5577-6022 ext. 132, para coordinar bien tu peregrinación
•
Si no
van a peregrinar por Calzada Guadalupe y llegan directamente al
Santuario en autobús o automóvil recuerden que deben llegar con
tiempo a los estacionamientos respectivos (automóviles en sótanos
de Basílica, o autobuses en casa del Peregrino San Juan Diego,
Av. San Juan de Aragón No. 109, Col. Villa de Aragón. ( a tres
cuadras al oriente de la Basílica)
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