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VERSIÓN ESTENOGRÁFICA DE LA
HOMILÍA
PRONUNCIADA POR EL REV. MOISÉS FABILA EN OCASIÓN DE LA MISA DE LA PEREGRINACIÓN FEMENIL DE ZITÁCUARO, MICHOACÁN.

10 de octubre de 2005

El sagrado texto que estamos leyendo de la liturgia de hoy nos exhorta a que alabemos y cantemos al Señor porque ha hecho maravillas que todos los pueblos y Naciones aclamen al Señor y es lo que hemos venido ha hacer el día de hoy en este lugar tan querido para nosotros.

Hemos estado materialmente todo el bajío Michoacán, Guanajuato, Morelia, Celaya, todos sus pueblos circunvecinos, sus rancherías, esta peregrinación femenil de Zitacuaro y no quieren quedarse atrás, mañana viene la Diócesis de Morelia a la que pertenecen, tendré el momento de homenaje a todos los que ponen la Diócesis de Celaya, pero ustedes mujeres quieren demostrar su amor a Dios y a nuestra Madre la Virgen Santísima haciendo su peregrinación, desde hace cinco días.

Salieron de sus lugares haciendo jornadas extenuantes y agotadoras exponiéndose a las inclemencias del tiempo, a la lluvia, al frió, los peligros todo eso lo hacen con ese fin de demostrar su amor a Dios, a nuestra Madre Santísima la Virgen de Guadalupe.

Vienen ustedes ante todo a darle gracias a Dios yo quisiera interpretar, adivinar sus pensamientos que traen, son pensamientos distintos y hasta encontrados, pero quiero pensar que a todos ustedes los aúna el agradecimiento, el amor a hacia Dios y a nuestra Madre la Virgen Santísima. Que tienen muy buenos sentimientos un corazón agradecido y por eso vienen a darle gracias ante todo por todos los favores que nos ha concedido en la vida.

¿Qué favores? Pues el hecho de estar aquí ¿Cuántos hermanos nuestros se acuestan y no amanecen?, ¿Cuántos hermanos nuestros salen de su casa y no regresan? ¿Cuántos hermanos nuestros vienen mal trechos no tienen un pie, no tienen una mano o tiene una enfermedad Terminal? Yo recuerdo que hace unos días decía una señora “Me ha descubierto un cáncer y vengo pues a ponerme en manos de Dios y de la Santísima Virgen, vengo a encomendarle a mi familia, vengo a pedirle que si es su voluntad me de la salud, pero si no por lo menos que me de paciencia, que me de fortaleza para seguir adelante” ese es el lenguaje del cristiano, ese ha sido el lenguaje de Cristo, a Cristo también le costo sufrir su pasión y muerte y en momento dado también le decía a su Padre: Pasa de mi este cáliz este dolor, pero si esta es tu voluntad adelante.

La Santísima Virgen tambien tuvo momentos de sufrimiento y todos los Santos y todos nosotros ¿Por qué esta situación? Dicen que si contáramos el dolor del mundo podríamos hacer otro universo con ese dolor, los mares serian las lágrimas, los vientos serian los lamentos y las montañas serian los cadáveres, si efectivamente podríamos hacer otro mundo con todo este dolor y ¿Por qué esta situación? pues sencillamente por que estamos aquí en la Tierra y llamamos un valle de lagrimas, no estamos todavía en el cielo, pero este sufrimiento se mitiga con saber que antes Cristo, antes la Santísima Virgen, antes todos los Santos han sufrido como nosotros y el sufrimiento llevado así con resignación es como una medicina, que nos hace abrir los ojos y enderezar muchas veces nuestra vida.


Entonces decía que aun en medio de esta situación de sufrimiento, tambien se lo ofrecemos a Dios y a nuestra Madre la Virgen Santísima, nuevamente le pedimos que nos de paciencia, que nos de fortaleza para sobrellevar esa situación y hacerla meritoria a los ojos de Dios, venimos entonces a darle gracias, venimos tambien a pedirle tanto, tanto que necesitamos en la vida, venimos a pedirle como decíamos en la oración de la santa misa, que haya unión, que haya amor, que haya compresión en nuestras familias, venimos a pedir por lo nuestro, pero tambien venimos a pedir por nuestras familias para que nos las conserve unidas, para que nos las conserve en el amor que los padres quieran a sus hijos y sus hijos a sus padres, que los esposos se amen entre si eso venimos a pedirle.

Tambien venimos a pedir el pan de cada día que no nos falte lo necesario para nuestro sustento, que no le falte el trabajo al esposo, que no le falte el trabajo a las familias, que no tengan que ir emigrar a otros países donde ni siquiera los reciben o los exponen a mil peligros y persecuciones nadamas por el hecho de ir a buscar trabajo ojala que llegara el tiempo en que nuestra patria diera un trabajo generoso, un trabajo digno, un trabajo seguro y todos nuestros hombres a todos nuestros jóvenes no tuvieren que ir a exponerse a tanta humillación a otros países extraños, pues con el consiguiente peligro el perder a su familia eso le venimos a pedir a Dios y a nuestra Madre Santísima, que nos de trabajo para obtener el sustento a nuestras familias, que nos de el pan, que nos de el vestido, que nos de el abrigo, que nos de la medicina para curar nuestras enfermedades, eso es muy ilícito eso es muy bueno venimos tambien a dar a hacer un repaso de nuestra vida.

El Evangelio dice que la gente se apiñaba alrededor de Jesús para oír su palabra había gente que lo recibía de buen modo, otra gente que lo rechazaba precisamente dice el Sagrado texto que los judíos no quisieron aceptar Jesús y por eso les hecho en cara que serian rechazados y que serian llamados otros que si aceptaran esa invitación, los paganos y toda la gente de buena voluntad pero entre sus oyentes habían gente de buena voluntad que entusiastamente gritaban dichosa la Madre que te dio a luz, dichosos los pechos que te amantaron y Cristo les decía efectivamente, efectivamente es dichosa mi Madre son dichosos mis hermanos, pero más dichosos son los que oyen la palabra de Dios y la ponen en practica, a eso venimos tambien mis hermanos a oír la palabra de Dios a examinar un poquito las conciencia, para ver si estamos viviendo como dignos hijos de Dios, como hijos dignos de nuestra Madre la Virgen Maria.


Nuevamente les doy la bienvenida a todo este mar de gente que ha venido, del bajío de la Diócesis de Celaya, de la Parroquia de Zitacuaro son mis paisanos como los quiero, tambien he hecho lo que ustedes hacen venir en peregrinaciones de allá con los feligreses y se a lo que se exponen a los trabajos, sacrificios y peligros que hacen pero todo esto lo tenemos por nada y venimos de ese modo a demostrar nuestro amor a Dios y a nuestra Madre la Virgen María, hermanos es muy bueno el que ofrezcamos nuestro cansancio, el que ofrezcamos una veladora, el que ofrezcamos una oración, el que ofrezcamos estos cantos entusiastas, pero es mejor que le ofrezcamos nuestros buenos sentimientos de agradecimiento nuestro corazón. A si sea.

 

 

 
 
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