VERSIÓN ESTENOGRÁFICA DE LA
HOMILÍA
PRONUNCIADA POR EMMO. SR. CARDENAL
NORBERTO RIVERA CARRERA, EN OCASIÓN DE LA PEREGRINACIÓN
DEL CLUB SIERRA INTERNACIONAL.
10 de octubre de 2005
Muy
queridos hermanos y hermanas fieles laicos de Cristo Jesús,
queridos hermanos en el ministerio presbiteral y episcopal, muy amados
hermanos de Club Sierra:
La vocación que han recibido ustedes es la vocación
bautismal que los lleva atrabajar en el cuerpo de Cristo que es la
iglesia ustedes con agradecimiento han recibido esta vocación,
este llamado en este cuerpo de Cristo hay tareas muy diversas, hay
tareas urgentes dentro de la iglesia pero hay tareas también
fundamentales que ustedes han recibido con agradecimiento ese llamado
a trabajar en una de esas tareas más fundamentales del cuerpo
de Cristo.
La presencia de Cristo sacerdote, la vocación a la vida sacerdotal,
a la vida consagrada, a la vida laical, trabajar para que nuestra
iglesia tenga futuro a través de vocaciones especificas, a
través de llamados a la vida consagrada. Ustedes han sido elegidos
entre tantos trabajos que tiene la iglesia a algo fundamental a trabajar
por aquellos que harán presente a Cristo cabeza dentro de su
cuerpo a trabajar para que esta iglesia de Cristo cumpla esa profecíaÉl
Señor ciertamente dará pastores a su pueblo.
Con cuanto agradecimiento recordamos las palabras de Juan Pablo
II que nos aseguraba precisamente esto “Las vocaciones no faltan
en la iglesia Dios seguirá llamando” pero muchas veces
ese llamado del Señor no se escucha no llega a sus destinatarios,
ese llamado del Señor muchas veces queda entre el ruido de
tantas cosas del mundo se necesita hombres y mujeres consagrados que
vayan explicitar ese “ven y sígueme” que hagan
sentir en los ambientes más diversos que él Señor
esta ahí llamando y llamando a una vocación especial
dentro de la iglesia por eso esa tarea no es solamente del Obispo
seria imposible que el la pudiera cumplir en iglesias tan grandes
como esta, por supuesto que el presbiterio aquellos que han consagrado
su vida en la vida religiosa con su diversidad de formas también
son colaboradores pero dentro del aicado, él Señor a
querido llamar a algunos y esos son ustedes para hacer presente esa
voz en los ambientes en donde muchas veces el sacerdote, el obispo,
el religioso no puede hacer sentir ese llamado del Señor todos
los cristianos estamos obligados a pedirle al Señor de la mies,
que mande obreros a esa mies tan extensa, pero necesitamos dentro
de la iglesia quien promueva esta oración, quien insista en
que el Señor es el dueño de la mies y que a él
tenemos que pedírsela continuamente.
Las lecturas de este día, las que acabamos de escuchar nos
hace un llamado urgente por supuesto que es necesaria la oración
pero el Evangelio nos ha hecho notar algo muy especial que los debe
distinguir a ustedes hermanos de Club Sierra no solamente organizar
la oración, no solamente promover las vocaciones sino ante
todo y para que esto tenga fundamento tienen que saber dar testimonio
con su propia vida de esa pertenencia a Cristo de que son instrumentos
en las manos de Cristo de que son testigos de Cristo en medio del
mundo, ustedes están en el mundo pero no son del mundo pertenecen
a Cristo desde el día de su bautismo han sido consagrados y
han sido llamados también a una vocación especial a
hacer razonar esa voz de Cristo a rogar continuamente al Señor
que mande obreros a su viña pero sobre todo a dar testimonio
con su propia vida de que aquello que proclaman, de que aquello que
publican, de que aquella invitación que hacen la están
respaldando con un testimonio de su vida que también es sacerdotal.
En medio del mundo, en la primera lectura escuchábamos también
algo que sin duda les ha llamado la atención los apósteles,
la comunidad primera esta organizada sabe lo que tiene que hacer para
difundir el Evangelio para proclamar a Cristo que ha venido a salvarnos
para dar testimonio de Cristo muerto y resucitado, tiene en el programa
muy claro saben los contenidos y saben también las estrategias
que tienen que realizar para que Cristo sea conocido pero sin embargo
llama la atención esa apertura de la primera comunidad cristiana
de esos cristianos encabezados por Pablo que a pesar que tiene sus
programas siempre están abiertos al Espíritu, siempre
atentos a la voz del Espíritu siempre en obediencia al Espíritu
que es el que guía a la iglesia, que es el que guía
al cuerpo de Cristo a través de la historia.
Sin duda alguna esto los inspirara a tener sus proyectos sus programas
a que sus contenidos sean muy claros entre todos sus miembros pero
también siempre abiertos a la luz del Espíritu, siempre
apoyados en la fuerza del Espíritu que es el único que
los puede guiar hacia el verdadero camino donde pueden dar testimonio
de Cristo muerto y resucitado vamos a presentar nuestra acción
de gracias por esta convención nacional de Club Serra vamos
a presentar esos proyectos, esos programas, vamos a presentar esos
trabajos que se han venido realizando y también vamos a presentar
esos sueños y esas ilusiones que ciertamente tenemos en cada
una de nuestras iglesias.
Guiados por el Evangelio de Jesús que sigue vivo invoquemos
al Señor que nos enriquece con la fuerza del Espíritu.