| Sr. Obispo don Benjamín Castillo Plascencia
Hermanos Sacerdotes y Diáconos
Hermanos Laicos que hoy están
pueblo católico tabasqueño
Hermanos todos:
Una
vez más hemos venido al corazón de Nuestra Patria Mexicana,
a la Casa en donde vive la Madre nuestra. Como cada año,
la Diócesis de Tabasco, encabezada por su Obispo, se une
al concierto de todo México para rendir homenaje de amor
a la Señora del Cielo, la Morenita del Tepeyac.
Ella nos está mirando y en sus preciosos ojos nos reflejamos
y se refleja todo aquel pedazo de tierra yagua que se llama
Tabasco. En sus ojos de Madre están todos los que viven
en el trópico húmedo, los hermanos indígenas y campesinos,
sus luchas por sobrevivir, la alegría de sus fiestas y tradiciones
y también sus múltiples inquietudes y problemas, la pobreza
y la miseria de muchos, su dignidad humana no siempre respetada,
los deseos de sus jóvenes por alcanzar una educación superior,
la necesidad creciente de fuentes de trabajo, del aprovechamiento
del fruto de nuestra tierra fértil, la preocupación por
los procesos electorales.
En sus hermosos ojos descubrimos también a las familias
de las ciudades, de los barrios y colonias, de las multitudes
de niños y jóvenes llenos de esperanza y optimismo, pero
amenazados por los intereses materiales de los vicios, la
droga, la pornografía y la oferta falsa de una vida fácil.
Están las familias enteras afrontando los desafíos de una
nueva época en el inicio del 111o milenio.
Ante los ojos de la Virgen están todos los hombres y mujeres
de Tabasco, los enfermos de las casas y los hospitales,
los prisioneros y las familias heridas por el látigo del
narcotráfico, también los queridos hermanos que seducidos
por propuestas fáciles de religiosidad, han abandonado la
fe católica. Estamos reflejados todos y en sus ojos podemos
contemplar su preocupación por la Iglesia que peregrina
en Tabasco, por la formación permanente de su Obispo, de
sus Sacerdotes y Diáconos, de sus Religiosas, por el Seminario.
Esta Iglesia Diocesana de 126 años que formando parte de
la Iglesia Universal, atraviesa también las cañadas oscuras
de la búsqueda de nuevos caminos para evangelizar ante los
desafíos de la nueva época. Un pueblo que está creciendo
en sus anhelos profundos de participación en su propio desarrollo,
en la vida de las comunidades .de fe; con fuertes retos
que afrontar, la catequesis, los diversos grupos religiosos,
los procesos electorales, el desafío de seguir dependiendo
de la explotación petrolera o de buscar alternativas económicas.
Una Iglesia que debe enfrentar la escasez de vocaciones
sacerdotales, la formación permanente de su Presbiterio,
la urgente necesidad de la formación profunda de sus laicos.
Nuestra Iglesia que peregrina en Tabasco ha nacido del encuentro
realizado entre el Hijo de Dios y la humanidad en el seno
virginal de Nuestra Señora y después en la historia, el
encuentro del Santo Evangelio y los habitantes de nuestra
tierra a la llegada de los primeros misioneros. Hoy estamos
viviendo de nuevo el Evangelio que se ha proclamado, Tabasco
se encuentra con Cristo en la Casa donde habita la Virgen
Morena.
Es altamente confortable encontramos hoy en el regazo de
nuestra querida Madre, de nuevo podemos escuchar sus palabras:
"¿No estoy Yo aquí que soy tu Madre?". Con nuestra
peregrinación queremos llenamos de optimismo, encontrar
nuevas fuerzas para continuar el camino; el Magnificat que
ella exclama puede convertirse para nosotros en un programa
de vida: también nosotros estamos llenos de júbilo y de
optimismo porque los ojos de María tienen el color de Tabasco
y en ellos estamos todos reflejados, en Ella los ojos de
Dios se han fijado en nuestra pequeñez.
La misericordia del Señor nos convence de que con medios muy
pobres y limitados nuestra Iglesia tiene que seguir cumpliendo
su misión de evangelizar con el poder que abaja a los potentados
y exalta a los humildes. El Dios de María de Guadalupe a
los hambrientos los colma de bienes; los grandes problemas
que enfrentan Tabasco y nuestro País son el fruto de haber
olvidado al Dios vivo y verdadero, los sufrimientos y los
anhelos de nuestros pueblos están manifestando en el fondo
una profunda y existencial hambre de Dios.
Por eso Nuestra Señora de Guadalupe es la clave para la Nueva
Evangelización que estamos realizando en la Iglesia Diocesana.
Desde su sagrada Imagen, Ella nos dice que el centro de
todo es su Hijo, es Cristo el Señor de Tabasco que quiere
reinar en nosotros, por eso la meta de nuestros trabajos
es que la Chontalpa lo adore ferviente, los Ríos le ofrezcan
su amor, la Sierra lo aclame y lo adore y en el Centro le
llamen su Dios.
La Virgen es el modelo de una catequesis in culturizada,
tarea que ha de ser el eje para la formación de todos los
Laicos, una catequesis que incluya cada una de las etapas
de la vida humana, desde la más tierna infancia, hasta la
tercera edad, que ilumine todas las circunstancias de la
vida, desde la alegría del nacimiento, hasta el dolor y
la tristeza por la muerte, una catequesis que penetre hasta
las capas más profundas de cada hombre y de cada mujer,
de tal forma que convierta a cada católico en verdadero
discípulo para que en Cristo el mundo tenga vida.
La transformación de nuestra realidad familiar y social en
Tabasco y en México tiene como punto de partida la nueva
evangelización que haga descubrir a Jesucristo como el único
Salvador del. mundo y nos conduzca a la opción personal
por El; adhesión que llegue a la profundidad de nuestros
pliegues culturales por la acción del Espíritu Santo en
la Catequesis, cambiando así nuestra visión de la vida entera.
La Misión no es fácil, nuestros recursos personales y materiales
son pobres, pero el Señor en María de Guadalupe nos anima
y acompaña. También la tarea encomendada a San Juan Diego
estaba llena de dificultades, pero Ella siempre alienta,
porque quiere convertir en santuario del Dios vivo cada
pecho y cada hogar.
La Eucaristía presidida por nuestro Obispo en la Casa de la
Virgen, reviste un significado muy especial, porque nos
llenamos de ilusiones y esperanzas para continuar en nuestras
tareas pastorales: el Plan Diocesano de Pastoral, la Catequesis,
la Formación Permanente del Presbiterio, la construcción
de nuestra Catedral y otras más, pero también ponemos hoy
en las manos de Nuestra Señora las preocupaciones de todas
las familias que hoy han venido y de todos los hermanos
de Tabasco, los enfermos y especialmente los más pobres
y necesitados. Que el Señor siga derramando sus gracias
y bendiciones por las manos maternales de Santa María de
Guadalupe.
QUERIDA MADRE:
Hoy hemos venido desde nuestra tierra caliente, somos los tabasqueños
que vienen presurosos, porque tu Hijo el Señor de Tabasco
es nuestro Rey.
Te reconocemos y te aceptamos como Madre, porque Jesús desde
la Cruz te entregó a nosotros. Nos reconocemos como discípulos
de Jesucristo para que nuestros pueblos en El tengan vida.
Nos reconocemos y proclamamos nuestra adhesión a la Iglesia
Católica porque fuimos elegidos antes de la creación del
mundo para ser santos por el amor y pertenecer al pueblo
de Dios. |
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