Por
onceava ocasión, la joven Diócesis de Ecatepec peregrina este
mes de septiembre a la casita de nuestra Señora de Guadalupe,
para renovar su devoción a la Madre del cielo y su ánimo por impulsar
la evangelización en todas las áreas.
Esta diócesis nació el 12 de agosto
de 1995 y su primer y actual obispo es el Excmo. Mons. Onésimo
Cepeda Silva.
El territorio que hoy ocupa pertenecía a la Diócesis de Texcoco
y comprende el municipio de Ecatepec y la zona oriente de Tlanepantla,
conocida como La Isla. Ochenta y ocho parroquias integradas en
14 decanatos y 129 sacerdotes atienden las necesidades pastorales
de una población de casi cuatro millones de habitantes.
Ecatepec es una diócesis rica en vocaciones,
hasta el momento, del Seminario Conciliar del Espíritu Santo han
egresado más de 30 sacerdotes (al crearse la diócesis los domiciliados
en Ecatepec que estudiaban en Texcoco fueron invitados a formar
el nuevo seminario).
La evangelización en esta diócesis
contempla como prioritarias todas las áreas, es así que la peregrinación
se inserta dentro de su quehacer pastoral como un momento privilegiado
para llevar a Cristo a los fieles y fortalecer la devoción a la
Santísima Virgen. Uno de los desafíos que actualmente
enfrentan en esta demarcación es la presencia de las sectas las
cuales buscan introducirse a los hogares mediante el ataque a
la figura de María.
Pero es una diócesis con fuerte presencia mariana pues según una
tradición muy antigua en el pueblo de Tulpetlac ocurrió la quinta
aparición de la Virgen de Guadalupe. Por ello, en la fiesta Eucarística
de la peregrinación, la diócesis reitera su amor a la Virgen Morena.
Alrededor de ocho mil peregrinos arribaron
este día caminando aproximadamente 20 kilómetros; algunos peregrinos
procedentes de los pueblos más alejados viajaron en autobús, todos
a las ocho de la mañana se reunieron en la Glorieta de Peralvillo
para arribar juntos a la Basílica y celebrar la Eucaristía a las
10:00 horas. |