Es desde esta dimensión universal de la maternidad de María,
que podemos valorar en toda su amplitud su visita a estas tierras,
en el cerro del Tepeyac, donde quiso dejar el signo de su intercesión
materna en favor del nuevo pueblo que aquí nacía, en la imagen
plasmada en el ayate del indio San Juan Diego, vestida precisamente
con el atuendo que utilizaba la mujer indígena cuando estaba encinta.
Este cuidado maternal que la trae aquí lo manifiestan las palabras
con que se dirige a Juan Diego: "Yo soy la siempre Virgen
Santa María, Madre del verdadero Dios por quien se vive. Deseo
vivamente que se me erija aquí un templo para en él mostrar y
dar todo mi amor, compasión, auxilio y defensa, pues yo soy vuestra
piadosa madre; a ti, a todos ustedes juntos los moradores de esta
tierra y a los demás amadores míos que me invoquen y en mí confíen;
oír allí sus lamentos, y remediar todas sus miserias, penas y
dolores".
En estas palabras, María se definió como la Madre del Verdadero
Dios por quien se vive, es decir, que la Maternidad de Jesús,
es la que la convierte en Madre del género humano. Habla después,
de todos los cuidados que sobre nosotros va a tener: amor, compasión,
auxilio y defensa, porque es nuestra piadosa madre; el ser madre
nuestra, no es sólo un título, sino una responsabilidad sobre
los hijos y las hijas. Menciona también al sujeto al que va a
prodigar estos cuidados: a Juan Diego y a los demás moradores
en estas tierras, todos juntos; el sujeto es cada persona, pero
también es la comunidad, "todos juntos", no divididos.
Y no sólo a los moradores de esta tierra, sino a todos los que
la amen, confíen en ella e invoquen su ayuda, sean visitantes,
o se encuentren en lugares diferentes a estas tierras. Finalmente,
habla de la actitud con la que nos va a acoger: es una actitud
de escucha atenta a nuestros lamentos y de amor activo y solicito,
para remediar nuestras miserias, penas y dolores.
LA
MAESTRA Y DISCÍPULA
En la manera con la que se presenta y actúa con Juan Diego
y con todas y todos nosotros, es el Evangelio puro lo que transpira
y emana María de Guadalupe; el texto del libro del Eclesiástico
que nos ha sido proclamado hace un momento, es la Sabiduría de
Dios en persona quien se describe a sí misma; estrictamente hablando,
en la interpretación que la Iglesia ha dado a estos textos del
Antiguo Testamento, la Sabiduría personificada es la segunda persona
de la Santísima Trinidad, el Hijo, el Verbo, el que es la Palabra,
es decir quien va a nacer de la Virgen María hecho hombre, Jesús.
Pero la Iglesia no vacila en aplicar estos texto a la Santísima
Virgen María, quien vivió aquí en la tierra, como hemos dicho
antes, estrechamente unida a su Hijo, en el conocimiento de la
persona y la obra del Salvador, y quien llegó a transformarse
en una mujer llena de la sabiduría divina, en un grado superado
solamente por la que adquirió en su naturaleza humana, el Verbo
de Dios que se hizo carne en su seno.
Las palabras de la carta del apóstol San Pablo a los Gálatas
que hemos escuchado, nos ayudan a entender las sublimes consecuencias
que tuvo para la humanidad, el hecho de que el Hijo de Dios viniera
a la tierra en nuestra condición humana, naciendo de una mujer,
sometido a las prescripciones de la Ley judía, ligada a una gran
cantidad de elementos del mundo, que esclavizaban a quienes debían
practicarlas, para liberar a los que vivían sujetos a esa Ley.
El apóstol San Pedro, refiriéndose a esas prescripciones materiales
de la Ley, las comparó con un yugo que ni sus padres, ni ellos
mismos pudieron llevar (Cf. Hech. 15, 10).
En la condición humana que asumió, Jesús murió en la cruz,
resucitó y fue exaltado a la diestra del Padre para otorgamos
la libertad. Mediante el perdón de los pecados y el don del Espíritu
Santo (Cf. Hech.2, 33. 38), que nos establece como hijas e hijos
de Dios en Cristo, hace de todas y todos nosotros, una sola familia
en Él y termina con las diferencias entre nosotros (Cf. Gal.3,
26-28). La fecundidad de la maternidad de María, al dar a luz
"al Redentor del mundo, abre las puertas a la nueva humanidad
que surge de la obra de la redención. Por la mediación de María,
que nos ha sido dada como madre por Jesús -primogénito entre muchos-
(Rm. 8, 29), es posible para los hombres y las mujeres del mundo,
alcanzar la verdadera fraternidad.
Éste es el significado profundo de la solicitud que María hizo,
cuando pidió que se le construyera un templo constituido por las
piedras vivas, que eran los pueblos indígenas de este continente,
los españoles y demás pueblos europeos que llegarían. Hasta el
día de hoy, María sigue pidiendo que formemos un pueblo de hermanos
y de hermanas, en donde todos los miembros de las naciones del
Continente Americano y del Caribe, nos veamos y nos tratemos con
amor y respeto mutuo, nos ejercitemos en el servicio recíproco,
y nos hagamos responsables unos de otros, de manera especial,
de los más débiles y desprotegidos, tanto al interior de cada
país, como entre las distintos países que formamos el Continente
y el Caribe.
LA
DIGNIFICACIÓN QUE NOS ENSEÑA LA VIRGEN MORENA
Las apariciones de la Virgen de Guadalupe en el año 1531 se
dan a sólo diez años de la conquista de México por parte de los
españoles, quienes se impusieron en las áreas militar y administrativa,
además de la social, cultural y religiosa. Es al pueblo derrotado
a quien la Virgen se aparece, dirigiéndose a él reconociendo su
dignidad a pesar de la derrota y la conquista, para que encuentren
con ella y en ella, el camino que haga coincidir el esfuerzo y
el trabajo humano, con el esfuerzo y el trabajo divino para así,
y sólo así, superar todas las situaciones por más contradictorias
que parezcan. Y esta invitación continúa vigente. Por lo que juntos
y juntas, nombraremos y reconoceremos algunas situaciones contradictorias,
para que por la gracia y la bondad de nuestra Madre, María de
Guadalupe, seamos capaces dignificarlas.
EL FORTALECIMIENTO DE NUESTRA FE/VIDA
La fe debe ser una decisión madura que pueda distinguir entre
las cosas que son periféricas y aquellas que tienen profundidad
del dato revelado. Hoy en día, en muchos de nosotros, pueden existir
vacíos espirituales y morales que llenamos con fenómenos mágicos
e irregulares, aprovechando nuestra pobreza espiritual y una falta
de vivencia sólida de nuestra vida cristiana. Una fe admirable,
no puede ser aquella que sólo recurra a rezos y manifestaciones
extraordinarias, si no está acompañada de obras comprometidas
a dar vida al ser humano.
Nuestro compromiso con el modo de vida que Jesús nos pide en
el evangelio, es el que se presenta en la parábola del Buen Samaritano
(Lc.10,30-37), cuando hay misericordia y amor en una persona al
encontrar al prójimo, por quien se arriesga la vida y a quien
se curan las heridas. Estas son las actitudes relevantes que nos
hacen vivir el Reino de Dios desde ahora, y no el buscar aromas
de rosas y escarchas que caen del cielo. El encuentro con el Señor
de la Vida, está en el aquí y el ahora.
Aprovecho para reafirmar, en cuanto a las supuestas manifestaciones
extraordinarias que en la Sierra de Arteaga el joven Alberto Solís
está convocando, que no están aprobadas por la Iglesia y que lo
he amonestado y le he pedido no continuar con ello. Una mentira
lleva a otra y la manipulación de las cosas sagradas es una falta
grave, como lo ha hecho con la Sagrada Eucaristía, por lo que
pido que nos concentremos en el respeto a la doctrina de la Iglesia
y el Plan Pastoral Diocesano, que nos llevan a multiplicar y fortalecer
la fe de nuestras comunidades.
LA
DIGNIFICACIÓN DE LA MUJER
Hace poco más de un año, 14 sexoservidoras y bailarinas fueron
ata9adas sexualmente por elementos del ejército mexicano en la
zona de tolerancia de Castaños, Coahuila. Policías municipales,
taxistas" clientes y administradores, también fueron afectados.
Con uniformes, armas y vehículos oficiales, los militares cometieron
una serie de delitos. Las evidencias son claras, y los testimonios
y declaraciones, además de los exámenes médicos, son contundentes.
Un Subteniente, un Sargento, dos Cabos y ocho Soldados están detenidos
desde hace meses pues han sido identificados por sus víctimas.
Hay tardanza para aplicar la respectiva sentencia, tres elementos
del ejército mexicano siguen prófugos, y el juicio está lleno
de intimidaciones y faltas hacia las víctimas.
Es importante que conozcamos los detalles de este proceso porque
tenemos al Ejército por las calles de las ciudades y en los poblados
del país, ejerciendo funciones que corresponden a la seguridad
pública, no de manera extraordinaria, sino prácticamente ordinaria;
seriamos irresponsables si dejamos que miembros de la Defensa
Nacional, cometan los delitos que quieran, sin que nadie tenga
derecho a pedirles cuentas y a exigir justicia ante sus atropellos.
Además se trata de hermanas nuestras, no sólo mujeres víctimas
de represión, poder y control, sino mujeres pobres y para algunos,
"pecadoras", que no sólo requieren de nuestras oraciones,
sino de nuestro acompañamiento personal y espiritual, y la solicitud
expresa de un juicio justo, pero sobre todo, su defensa clara
por parte de cada uno de nosotros, de la misma manera en la que
Jesús defendió la dignidad de la mujer que lo atendió en casa
de Simón el fariseo (Lc.7,38-46).
De ellas hemos aprendido que mientras el silencio es participe
de la impunidad, la verdad y la valentía, son actitudes responsables
que el Señor nos pide en nuestros actos cotidianos y que podemos
imitar de la presencia comprometida de la misma Virgen de Guadalupe,
quien con sus gestos y actitudes, dignificó al pueblo indígena,
realizando una denuncia implícita en dichos gestos, para detener
los abusos que contra ese pueblo se cometían.
EL FORZOSO RESCATE DE CUERPOS
La explosión de la Mina 8, Unidad Pasta de Conchos, se ha vuelto
un símbolo del desprecio por la vida de las personas. Se han probado
y demostrado (al menos desde 1999) las omisiones y negligencias
de las empresas Industrial Minera México S.A. de C.V., filial
del Grupo México y de la contratista General de Hulla S.A. de
C.V. Sin embargo, autoridades locales y federales, por ignorancia,
temor u otros intereses, se han hecho cómplices de la barbarie
con que dichas empresas tratan a sus trabajadores.
Ambas empresas, decidieron bajar los costos de producción reutilizando
parte de la estructura de la mina y por eso se desplomó. El rescate
fue suspendido a una distancia aproximada de entre 50 y 140 metros
del lugar en donde se encontraban los cuerpos de los trabajadores
que pudieron haber sobrevivido a la explosión. Hace unos días,
los rescatistas denunciaron que la mina está en condiciones para
continuar el rescate, pero las suspendieron, porque recuperar
los restos que se encuentran entre las diagonales 19 y 21, inculpa
a las empresas y al sindicato, y desnuda la complicidad de los
gobiernos local y federal.
Por otro lado, más de 40 familias se han deslindado del peritaje
que está haciendo la Secretaría del Trabajo, porque se ésta ha
violado los acuerdos que se tomaron, además de que se pretende
utilizar a las familias de los mineros, para legitimar el cierre
definitivo de la mina. Por ello y atendiendo al clamor de las
familias, hacemos un enérgico llamado a las autoridades para que
se reinicien las labores de rescate.
LOS PUEBLOS SON VIOLENTADOS POR EL HAMBRE Y LA MISERIA
La
Siempre Virgen Santa María habló en Náhuatl, con reverencia y cariño,
a un hombre indígena, con quien quiso coincidir para así superar
toda situación contradictoria que vivía su pueblo. El mundo indígena,
hoy en día, sigue siendo hostigado, entre otros, por cuerpos policíacos.
Por ejemplo en Oaxaca y con muestras irónicas de un proceso de
pacificación, el conflicto social que se inició el año pasado,
sigue vigente. El uso excesivo de la fuerza, la represión y la
tortura, están siendo prácticas públicas, y las autoridades y
servidores públicos están violando, a los ojos de todos, las garantías
individuales de la población en general, justificando además,
sus propias agresiones.
La violencia se ve en todos los rincones de México y entre
ellos, los de los pueblos indígenas. El hambre violenta a niñas
y niños indefensos; la pobreza violenta comunidades enteras que
mueren por falta de atención médica; la enfermedad por el poder,
violenta los sistemas de convivencia diarios; el egoísmo de los
ambiciosos, violenta la capacidad de compartir. La violencia,
por lo tanto, no es sólo, el concepto limítrofe de la semántica
política, sino un estado de guerra latente entre nuestras comunidades
pobres.
Es un pecado que haya complicidad entre ciudadanos y gobernantes,
para tratar de aniquilar el Espíritu de la verdad de las comunidades
y pueblos enteros, lo mismo que para acabar con los signos de
justicia y valores el Reino que surgen de los pueblos. Al reconocer
la existencia de la pobreza, la injusticia y la violencia, se
debe confesar la falta de cumplimiento del proyecto de Dios, pues
es necesario terminar con el hambre, la pobreza, la marginación
y la tiranía, para permitir el desarrollo social del pueblo creyente.
Ésta es la problemática que sufre el pueblo de Oaxaca y que necesita
de nuestra solidaridad.
LAS REDES PROTEGIDAS
La deshonestidad y la corrupción han ayudado a que se incruste
y se sostenga la plaga del narcotráfico en nuestra sociedad mexicana,
en distintos sectores y en distintas latitudes del país. Así también
se ha orquestado una estrategia para erradicarlo, sin querer tocar
los altos niveles desde donde se mantiene el poderío que hace
aparecer al crimen organizado como invencible e impenetrable.
Esta manera de enfrentar al crimen organizado de modo tan parcial,
convierte en deshonesta la inversión que se está haciendo de recursos
económicos y humanos, pues se hace a sabiendas de que es un gasto
inútil, pues se deja al crimen organizado, una intacta capacidad
para reproducirse y rehacer su organización, aún cuando se arresten
sicarios y policías, o se detengan mandos medios o de menor nivel.
Deben cortarse los apoyos económicos e intervenir los centros
financieros que permiten ~ tener sus inversiones, así como los
negocios en donde lavan el dinero, confiscar sus riquezas ilegalmente
adquiridas y aplicar la ley a los funcionarios de alto nivel que
los apadrinan, para que el crimen organizado del narcotráfico
no siga creciendo. La gente que se contrata para colaborar con
las redes del narco, tiene ambiciones de dinero fácil, o bien,
al no tener un empleo seguro invariablemente de su grado de educación,
no miden consecuencias y entrar en el mundo de la muerte.
EL SEÑOR QUE CAMINA POR EMAÚS
Nuestro país sigue teniendo una deuda histórica con las trabajadoras
y trabajadores mexicanos que debido a los salarios insuficientes
para lograr un verdadero progreso, deben emigrar al vecino país
del Norte. El primer derecho que tienen es poder tener en su propia
patria un trabajo seguro, digno y con salario justo. Si están
migrando por las condiciones tan poco equitativas que hay en México,
tienen derecho a que las autoridades, intervengan con más decisión
para que se establezca un acuerdo migratorio con los Estados Unidos.
En consecuencia, también nosotros tenemos que ser justos con
los y las migrantes centroamericanos que en gran número transitan
por el país, buscando llegar a los Estados Unidos. En las casas
del migrante que tenemos en Coahuila, recibimos testimonios dolorosos
que narran la crueldad con la que son maltratados por autoridades
de todo tipo y por la misma sociedad. Es urgente que se elabore
una ley migratoria que resguarde sus derechos humanos y puedan
tener acceso a una defensa legal, cuando les son violados.
EL MENSAJE QUE SEGUIREMOS
Ante el ejemplo que has da Santa María de Guadalupe del acompañamiento
lleno de ternura y cercanía eficaz ante el sufrimiento de su pueblo,
quienes formamos la Diócesis de Saltillo, incluyendo a los laicos,
miembros de los Institutos de Vida Consagrada, presbíteros y obispos,
debemos abrir nuestros oídos a los lamentos que se levantan en
medio de nuestro pueblo coahuilense y en todo México. Hoy sólo
hemos mencionado los gritos de algunos hermanos, por las limitaciones
de horario que tenemos, pero, recordemos también a los campesinos
del desierto, abandonados a su suerte, así como a los jóvenes
sin futuro, los mismos que a las internas e internos de los Cerezos,
los pensionados del Estado y las paraestatales, como los ferrocarrileros,
sujetos a la amenaza de una muerte anticipada, por el saqueo inmoral
de los fondos dedicados a sostener su pensión, así como a nuestros
familiares y amigos que pasan por una pena profunda.
Nuestro proyecto diocesano de renovación, tiene como base la
espiritualidad de la comunión, cuyo fundamento es la caridad expresada
como un amor activo por el otro y por la otra. Debemos llevamos
gravadas en el corazón, las palabras con las que María expresó
los motivos para estar aquí, para que sean el emblema de nuestra
organización y trabajo pastoral: "Mostrar y dar todo mi amor,
compasión, auxilio y defensa, a todos ustedes juntos, oír sus
lamentos, y remediar todas sus miserias, penas y dolores".
Que el Señor nos siga bendiciendo, a través de nuestra madre amorosa.
Amén. |