Plegaría de la Misión Continental
13 de mayo de 2008
Quédate
con nosotros, Señor, acompáñanos, aunque no siempre hayamos sabido
reconocerte.
Tú
eres la Luz en nuestros corazones, y nos das tu ardor con la certeza
de la Pascua.
Tú
nos confortas en la fracción del pan, para anunciar a nuestros hermanos
que en verdad Tú has resucitado y nos has dado la misión de ser
testigos de tu victoria.
Quédate
con nosotros, Señor, Tú eres la Verdad misma, eres el revelador
del Padre, ilumina Tú nuestras mentes con tu Palabra; ayúdanos a
sentir la belleza de creer en ti.
Tú
que eres la Vida, quédate en nuestros hogares para que caminen unidos,
y en ellos nazca la vida humana generosamente; quédate, Jesús, con
nuestros niños y convoca a nuestros jóvenes para construir contigo
el mundo nuevo.
Quédate,
Señor, con aquellos a quienes en nuestras sociedades se les niega
justicia y libertad; quédate con los pobres y humildes, con los
ancianos y enfermos.
Fortalece
nuestra fe de discípulos siempre atentos a tu voz de Buen Pastor.
Envíanos como tus alegres misioneros, para que nuestros pueblos,
en ti adoren al Padre, por el Espíritu Santo.
A
María, tu Madre y nuestra Madre, Señora de Guadalupe, Mujer vestida
de Sol, confiamos el Pueblo de Dios peregrino en este inicio del
tercer milenio cristiano.
Amén.