Muy queridas hermanas y hermanos, Padre
Susano Cárdenas. Estoy recordando al Señor Obispo Ricardo Watty
Urquidi, Obispo de Nuevo Laredo que él es el Director de la
Escuela de Pastoral, su servidor es el Rector.
Felicidades por esta
ocasión que Nuestra Madre la Virgen Santísima nos concede de
estar a sus pies, a sus plantas para darle gracias por su intercesión
por esta Escuela de Pastoral. Por todo el bien que Cristo ha
permitido que hagan entre sus hermanos, entre los fieles.
¿Cómo deben hermanas
y hermanos de servir a sus párrocos, sus rectores, y a sus sacerdotes
en este servicio? A través de la evangelización, a través de
ese testimonio que deben de dar y cómo esta Escuela de Pastoral
debe de seguir extendiéndose por muchísimas partes, de hecho
ya excedió los límites de la República Mexicana, ya está en
otros países, pero lo importante es que a través del testimonio
se vaya conociendo más la Escuela de Pastoral y que colaboren
con sus sacerdotes, sus párrocos, con los obispos de cada diócesis.
Y prenda de bendiciones y de gracias, que el Señor concede a
todos los que tratan de llevar a cabo esa misión que la Iglesia
le ha confiado.
Y qué bueno que Nuestra
Madre, la Virgen Santísima les concede y nos concede el que
estemos aquí ante sus plantas y una vez más al inicio de este
ciclo escolar que van ha iniciar, ponerlo bajo su cuidado para
que sepan aprovechar estos estudios y que vayan conociendo más
a Dios a través de los que se les imparte en la Escuela.
Prenda de gracias y
bendiciones son lo que nos concede el Espíritu de Dios y ¿que
es lo que quiere el Espíritu de Dios?, que estemos atentos a
su voz para cumplir la voluntad de Dios Padre.
Ustedes como padres de familia educando y sobre todo a través
de su testimonio, guiando a sus hijos que les ha confiado y
a todos los que somos hijos de familia, que todos los somos
venerando y respetando a nuestros padres.
Y en la profesión,
el empleo, el trabajo que desempeñamos como también a nosotros
los sacerdotes, los obispos, las religiosas llevar a cabo la
misión que Dios nos confía. Cada quien tiene que darle una respuesta
a nuestro Padre Dios y de ahí la importancia de estar atentos
a esa voz del Espíritu Santo.
Quiero felicitarles
de veras por esta ocasión, por este inicio de la Escuela, de
este año lectivo y que sepan aprovecharlo de la mejor manera
en sus distintas diócesis de donde vienen. Por eso hermanas
y hermanos ante este Santuario, ante esta Casita del Tepeyac
que tanto amamos y a quien veneramos que es la misma Madre de
Dios por quien se vive. Debemos de pedirle a Ella su constante
protección, como siempre lo hace.
Estaba recordando una
anécdota que se dice de un devoto de la Virgen Santísima; que
iba ante sus plantas en la iglesia a decirle: Madrecita concédeme
lo que te pido, iba una vez y otra vez pero él seguía portándose
mal y en una ocasión ya cansado aquel devoto de la Virgen le
dice: Madre demuestra que eres mi Madre y aquella imagen se
ánimo y le dice: demuestra que eres mi hijo.
Yo creo que en ocasiones
también Nuestra Madre, la Virgen Santísima nos dice lo mismo:
demuestra que eres mi hijo, adorando a Cristo mi Hijo, cumpliendo
lo que Dios Padre te pide y estando atento a la voz de mi esposo
el Espíritu Santo que te pide que respondas mejor en esta vocación
que te hemos dado.
Ojala hermanas y hermanos,
que cada unos de nosotros llevemos a cabo esa encomienda que
la Iglesia, esa misión que se nos ha confiado a través de esta
Escuela de Pastoral y que el Señor los siga bendiciendo.
Y pidamos la intercesión
de aquellos que nos han presidido que ya el Señor los ha llamado,
entre ellos a nuestro hermano Vicente Martínez, esperamos ya
esté gozando de Dios y para que desde allá él siga pidiendo
por esta Escuela de Pastoral que guió durante tantos años desde
su fundación.
Vamos pues a continuar
la Santa Misa, pero antes vamos a decirle al Padre Suzano Cárdenas
que nos diga unas palabras brevemente.
Padre Susano Cárdenas.
Quiero saludarlos con
estas palabras. El Apóstol San Pablo nos habla del Dios de la
Esperanza, nuestro Dios es un Dios de la Esperanza, Él espera
de nosotros, espera de todos, espera de la Escuela de Pastoral,
¿y qué espera? espera que entremos con valor, con entusiasmo,
alegría a esa lucha que hoy emprendemos contra la ignorancia
religiosa.
La
Escuela de Pastoral tiene como finalidad instruirnos,
ayudarnos a conocer nuestra religión, a conocer nuestra iglesia
y a vivir el Evangelio y lo hace con toda su ilusión y dadas
sus capacidades vamos a decirlo así.
A luchar contra la
ignorancia religiosa, a eso se les invita a todos ustedes miembros
de la Escuela de Pastoral, a todos aquellos que llevan ya años
estudiando en esta escuela, aquellos que llevan un camino recorrido
y también a ustedes y aquellos que no están aquí, pero que van
a iniciar ya pronto el primer año de su Escuela de Pastoral.
Deben hacer esta lucha
con gran confianza en el Señor, con gran confianza en Nuestra
Madre la Virgen María. Qué más quisieran ellos, que nosotros
los conociéramos, los amaramos, les sirviéramos, nos decidiéramos
a seguir a Cristo.
Recordemos que la Virgen
María en las Bodas de Caná nos dijo: Hagan lo que Él les
diga. Pues esa frase nos la repite hoy: Hagan lo que
Él les diga, yo se los digo en nombre de Ella. Escuela de
Pastoral hay que hacer lo que nos dice Jesús, lo que nos va
diciendo a través de cada lección, a través de cada año.
La
Virgen María y Cristo Jesús están con nosotros. Ánimo
pues, démosle al Señor y a la Virgen María la alegría de ir
conociendo a Cristo, al Padre y al Espíritu Santo, de ir conociendo
y amando a la Santísima Virgen. Pudiera ser que alguien
pensará: ya estoy viejo, ya tengo años, no se me graban las
cosas; no importa acude, pon atención, pon empeño y el Señor
irá transformando tu corazón, te irá transformando en discípulo
de Jesús y en misionero de Jesús. Te iras llenando de Cristo,
de Dios, de vida y esa vida que es Cristo podrás comunicarla
a los demás. No olvidemos que este es el compromiso que Su Santidad,
el Papa, actualmente ha puesto en los hombros de todos los que
somos consagrados a Dios por nuestro bautismo.
El fruto de la Quinta
Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe
ha sido este, un documento que hemos de comenzar a conocer,
estudiar y el envío de todos nosotros para que seamos discípulos
y misioneros de Jesús.
Escuela de Pastoral,
sin miedo a emprender la lucha contra la ignorancia religiosa.
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