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En medio de contratiempos, camina con alegría hacia el Tepeyac la 49 peregrinación Femenil de Querétaro al Tepeyac

10 de julio de 2007

*El tema es la defensa de la vida
*Testimonian la fe en la vida

Superando los inconvenientes de las torrenciales lluvias y con la fatiga por descansar poco durante varios días, las 15 mil peregrinas de Querétaro se dirigen al Tepeyac con la alegría de caminar en fraternidad y la esperanza de ver a la Madre para agradecerle su presencia en la vida de todos los días.

Desde el pasado 29 de junio, la peregrinación partió de Neblinas, comunidad ubicada en la sierra queretana, y en los días subsecuentes se han ido integrando los grupos de los 12 decanatos de la Diócesis. Los últimos grupos se unirán hoy en Amealco, municipio del Estado de México.

Hasta este miércoles, llevan la mitad de su peregrinaje hacia el Santuario pues se espera que arriben el próximo domingo 15 de julio, primero la columna de mujeres y enseguida la de los varones que va en la retaguardia en un contingente de alrededor de 25 mil hombres.

En su recorrido han encontrado toda clase de visicitudes, pero la unidad y la fraternidad vividas por la fe, así como el propósito y el espíritu que las conduce, han posibilitado que continúen con alegría y esperanza, viviendo así un verdadero caminar cristiano.

El pasado miércoles acudió a la comunidad de Encinillas, a animarles y celebrar con ellas la Eucaristía, Mons. Diego Monroy Ponce, Vicario General y Episcopal de Guadalupe y Rector del Santuario.

En su homilía les exhortó a valorar y defender su vida y la de otros, así como a vivir en la fidelidad de la vida cristiana, todos los días, como lo hacen durante su recorrido hacia la Madre.

Por su parte, el obispo de la Diócesis, Mario de Gasperín, Gasperín, en su mensaje a la peregrinación de este año, que tiene el propósito de celebrar el don de la vida, indicó que el propósito de ir al Tepeyac, es acercarse a la fuente de la Vida.

“Queremos que esta peregrinación sea un nuevo aliento de vida para todos nosotros, especialmente para aquellos que encuentran terribles dificultades para vivir o sobrevivir (…)

Esta amenaza ahora se aumenta con leyes inicuas contra la vida desde su inicio en el vientre materno hasta su desenlace natural. Nuestra peregrinación quiere ser un canto a la vida”.

Y es que las vivencias de la peregrinación no se quedan en los quince días que se camina, sino trascienden a los compromisos diarios.

En este sentido, el sacerdote que ha acompañado durante cinco décadas a la peregrinación queretana, afirma que a los que vienen de peregrinos siempre se les proporcionan los sacramentos y se les predica que en su vida ordinaria, de trabajo, su vida económica, política, traten de vivir el espíritu que entrega la peregrinación, que traten de ser mejores personalmente para que puedan ser mejores en la familia y en la sociedad donde viven.

Así lo testimonia María Dolores Flores, peregrina desde hace 34 años. Asegura que esto es así porque las dificultades que viven en su caminar fortalecen la fe y la fuerza de voluntad.

“Vas aprendiendo, se te van quitando los miedos, empiezas como a volar, empiezas a ver las cosas de diferentes manera, empiezas a valorar la vida y que tú puedes. Son tantos años de venir y vas cambiando”.

Cabe señalar que en su encuentro con las peregrinas Mons. Diego Monroy bendijo el vehículo (Virgen Móvil) que trae la imagen de la Virgen Peregrina y de San Juan Diego, el cual fue adaptado para este servicio, y es el primero de su tipo en las peregrinaciones diocesanas.

De esta manera, Santa María de Guadalupe y sus pastores, van animando el camino de las peregrinas queretanas, sin quitar obstáculos, sino acompañando y mostrando el camino para llegar a su Hijo Jesucristo.

Las esperamos con gusto el próximo domingo 15 de julio en el Santuario.

Homilía pronunciada por Mons. Diego Monroy Ponce
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