- La
Familia
- Ser Discípulos y Misioneros
Antecedentes de la Peregrinación
El Excmo. Mons. Rafael Sabás Camacho, tercer obispo de la Diócesis
de Querétaro, era reconocido por su entusiasmo y devoción a la Virgen
de Guadalupe, así como por su colaboración para la restauración de
la entonces Colegiata y las festividades de la Coronación de la Santísima
Virgen.
A fines del siglo XIX, comenzaron las peregrinaciones diocesanas
anuales a la Basílica, y Mons. Sabás extendió la invitación a los
feligreses de su diócesis. De esta forma, la marcha queretana realizó
su primera edición el ocho de septiembre de 1886.
“Luego que llegó la noticia a los fieles sobre la invitación
del prelado, la Diócesis de Querétaro, cuya eminente piedad ha sido
proverbial, se puso en movimiento”, señaló en la reseña correspondiente,
el Señor Canónigo de la Basílica, Juan González, quien destacó el
fervor espiritual de los peregrinos, mismo que permanece hasta ahora.
Todas las clases sociales escucharon la voz de su pastor en
una movilización que ha ido en aumento con el paso de los años. En
el inicio de la peregrinación eran 500 personas, en su mayoría varones,
y ahora son alrededor de 16 mil mujeres y 25 mil varones, a pie, así
como mil quinientos peregrinos en bicicleta. A ellos se suman los
fieles que arriban en camión u otro medio.
Esta peregrinación solamente ha tenido cinco interrupciones,
en los años 1914, 1915, 1916, 1928 y 1929, debido a la delicada situación
política y social del país por la persecución religiosa. Incluso,
en algunas ocasiones en que parecía que no se realizaría la peregrinación
por la inquietud social que imperaba, prelados y fieles se decían
que sería muy grato emprender el camino, y así lo hicieron, arrostrando
peligros, en los años 1920 al 1922 y en 1932. Pero hoy cuentan con
los apoyos de las comunidades por donde pasan a lo largo de 500 kilómetros.
Cabe señalar que el clero ha participado activamente en la
promoción de la peregrinación desde sus inicios. En conjunto con las
asociaciones de peregrinos de las ramas femenil y varonil y sus comisiones
integradas, fomentan la catequesis y organización durante todo el
año.
La peregrinación se ha convertido en una tradición con abundantes
frutos de conversión, testimonios del amor de Dios, aumento de la
devoción a Santa María de Guadalupe y cambios en formas y estilos
de vida más cristianos así como una mayor participación en el plan
Diocesano de Pastoral.
Peregrinación para Querétaro es igual a retiro espiritual de
ocho días, con reflexión, meditación, sacramentos (Eucaristía y Reconciliación)
y el acompañamiento de más de 50 sacerdotes, todo en un ambiente de
oración y vida comunitarias.
Tradición y testimonio definen a esta magna peregrinación,
la más numerosa que recibe la Basílica a lo largo del año.
Datos
de la Peregrinación
Esta peregrinación tiene tres contingentes: el de varones,
mujeres y ciclistas. El más numeroso es el de varones, le sigue el
de mujeres y por último el de ciclistas. A ellos se suman los que
llegan en transporte público o propio.
RECORRIDO
1.- Alrededor de 550 Kilómetros desde la Sierra Gorda de Querétaro
2.- Alrededor de 220 Kilómetros desde la capital, Querétaro
XXVII PEREGRINACIÓN
CICLISTA
1500 varones
L PEREGRINACIÓN DE MUJERES
18,300 mil peregrinas
156 grupos
18 sacerdotes les acompañan
60 mil hostias distribuidas
100 letrinas
4 pipas de agua de 10 mil litros cada una
Sra. Sandra Siliceo Valdespino. Presidenta de la Asociación
de Peregrinas a Pie de Querétaro al Tepeyac.
CXVIII PEREGRINACIÓN DE VARONES
30 mil peregrinos
213 Grupos
1,420 personas
de apoyo en seguridad
60 sacerdotes
acompañan la peregrinación
90 mil hostias
distribuidas
70 paramédicos
6 ambulancias
2 pipas de
10 mil litros de agua
3 camionetas
con tres mil litros de agua
169 letrinas
Apoyos de los gobiernos
de Querétaro, Guanajuato, Hidalgo, Estado de México y Distrito Federal,
en vialidad, seguridad (patrullas) y personal de caminos.
Sr. Ernesto González, Presidente de la Asociación de Peregrinos
a Pie de Querétaro al Tepeyac