InicioPeticionesAparicionesOracionesHomilíasEstudiosSan Juan DiegoSantuario
     
Inicio > Dozavario > Segundo Día
   
 
Versión estenográfica de la
Homilía
pronunciada por S.E. Mons. Antonio Ortega Franco, C.O., Vicario Episcopal de la IV Vicaría, en el Segundo Día del Dozavario, en la Basílica de Guadalupe.

2 de diciembre de 2009

"La armonía de la revelación de la fe en el corazón de María y el sacerdote" 

¡Guardaba todo en su corazón! Nosotros somos seres sociales en continua comunicación y diálogo con los demás. No podemos escondernos a la realidad del otro en nuestra vida. Nos definimos, también, por el otro, por eso que importante es hablar. En este momento tú has saludado, le has hablado a alguna persona. Pero, qué importante es hablar al otro con el corazón, cuando no hablamos con el corazón perdemos el tiempo. Cuando por ejemplo: un joven le dice a una joven con el corazón yo te amo, tú eres mi vida, no puedo vivir sin ti. Aquella joven de tanta emoción casi se desmalla, pero cuando no le hablamos con el corazón. Por ejemplo: un joven le dice a Lupita, Lupita tu eres mi vida no puedo vivir sin ti, pero no está hablándole con el corazón, este joven no está pensando en Lupita, sino en Concha, es un engaño. ¿Cuántas palabras hemos dicho con engaño cuando no hablamos con el corazón?

El Santo Padre, Benedicto, en esa hermosa carta llena de ternura, del amor, de las relaciones humanas. Nos dice: que el amor empieza con el Eros, una bonita cara, un bonito rostro, un bonito cuerpo. Así empieza el amor, pero eso todavía no es el amor, después viene la amistad. La amistad donde sí necesito yo la otra persona para poder vivir. En el Eros no necesito la otra persona solamente para mi utilidad, es como cuando alguien se toma un vaso de vino, un vaso de cartón, le supo muy sabroso el vino, después tira el vaso. Así es el Eros solamente me interesa la persona en cuanto a mí me conviene. En cambio en la amistad sí ya necesito a la otra persona, sí interesa la persona. Es la relación no de gentes, sino de personas. Sin embargo, todavía no es el amor.

El Santo Padre habla del amor divino. Los griegos decían: que eso no es posible entre los seres humanos, porque el amor es una realidad divina, pertenece a los dioses. Decía los griegos: nosotros estamos muy lejanos de ellos, pero muy lejanos. Eso lo decían los griegos antes de la venida de Cristo. Pero dice la Sagrada Escritura: tanto amó Dios al mundo, que envió a su Hijo. Y entonces sí fue posible el amor.

El Nuevo Testamento nos habla 320 veces de la palabra amor. Pero amor no como nosotros lo entendemos, sino el amor como armonía total: el amor de Dios. Cuando nosotros abrimos la Sagrada Escritura vamos a encontrar una historia llena de ternura, una historia de relaciones humanas, que van más allá de las relaciones humanas puramente sociales, para llegar a lo que es el eje de nuestra vida: hablar con el corazón. Nos encontramos con un Dios bueno, bondadoso, lleno de amor, que crea un Dios creador. Y porque crea, entonces, Él va a expresar en una dimensión infinita, como el escrito, la presencia del ser humano. Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza. Esto es admirable ¿quién es el hombre? Cada quien lo define como le va en la vida. Alguien dice: que el hombre es el hambre, en realidad toda nuestra vida es hambre. Hambre de muchas cosas, hambre de pan y en el pan se sintetiza toda necesidad humana. Alguien, también, ha dicho que el hombre es el lobo del hombre. ¿Cuánto daño nos hacemos? mucho daño, todos nos hacemos mucho daño. Pero, también, alguien ha dicho que el hombre es como una caña agitada por los vientos, que hoy florece y mañana se marchita. Pero la Biblia nos da la definición más hermosa del hombre imagen y semejanza de la vida, de la plenitud de la vida, imagen y semejanza de Dios. Y Dios invita al hombre a participar de su vida divina y el hombre rechaza esa invitación sintiéndose fuerte, autosuficiente. Y tenemos la ruptura, la narración del pecado, de la desarmonía, pero como Dios es bueno, y ama, promete una redención, esto es admirable. Y toda la historia de la Salvación, los profetas en este Tiempo de Adviento, Isaías y Juan Bautista, los personajes importantes, que anuncian el Adviento. Nos hablan de la expresión más hermosa del amor de Dios. Pero ¿en quién? en una mujer, una mujer que es mamá. La madre es el signo del desarrollo más fuerte, del desarrollo y de la promoción humana. La mamá nos solamente nos da la vida, nos acompaña, nos lleva como de la mano a la vivencia de los grandes acontecimientos y misterios de la vida. Y esa mujer es la Virgen, la Virgen María, que guardaba todo en su corazón. Y al guardarlo en su corazón, entonces, la Iglesia es la expresión más hermosa de ese amor de Dios. Los santos partieron siempre de la Virgen María, como Madre. El Vaticano II va hablar de la Virgen María, Madre de Dios, Madre de la Iglesia, Madre de todos nosotros, que se expresa siempre con ternura, con amor: ¿no estoy Yo aquí que soy tu Madre? Palabras hermosas de la Virgen María de Guadalupe. Los santos, repito, ha experimentado esto: san Francisco de Asís, san Antonio María Clavel. Bueno yo conozco un poquito a san Felipe Neri, él decía a sus sacerdotes: hijitos tengan devoción a la Virgen María y podrán conseguir cualquier cosa, que ustedes deseen.

¿Qué es lo que desea un sacerdote? todos nosotros lo sabemos, pues, deseamos hacer el bien, deseamos ser felices. Pero la verdadera felicidad de un sacerdote está precisamente en la donación, en saber que cerca de él hay personas con las cuales puede él, como la Santísima Virgen María compartir su corazón el Cardenal Newman va decir en lema de ser Cardenal: Cor ad cor loquitur, el corazón habla al corazón. Cuando un sacerdote vive esto, pero partiendo de la personalidad maravillosa de la Virgen María, él domina todo, hace lo que él quiere. Las personas ven en él un signo de ilusión y de esperanza, un signo de Adviento. Por eso a mí me dio mucho gusto, que me hayan dado este tema: el corazón de María, el corazón del sacerdote, el corazón de la Iglesia, como expresión de una vida pastoral adecuada como discípulos y misioneros.

Por eso la Virgen María va a expresar el cántico que la Sagrada Escritura pone en labios de las grandes mujeres de Israel: feliz me siento, porque el Señor ha hecho grandes cosas en mí santo es su nombre, su misericordia. La misericordia es acercarse a la miseria en un ambiente de amor, su misericordia esta siempre con nosotros y la Virgen María va a manifestar la biografía de su propia vida, la exaltación de los humildes, de los pobres, de los que viven en la inseguridad y el riesgo, pero que son felices, porque experimentan el amor de Dios.

Creo que la Santísima Virgen María de Guadalupe, como es nuestra Madre: ¿no estoy yo aquí que soy tu Madre? Ella siempre nos va acompañar, pero cuando nosotros verdaderamente le hablemos a Ella con el corazón y por consiguiente como sacerdotes, como cristianos nos comuniquemos con el corazón. ¿Cuántos problemas no se evitarían en este mundo inflado por la Palabra? Hay inflación de la Palabra, todo mundo grita, todo mundo dice que es importante, porque se nos ha olvidado lo fundamental que es precisamente la Virgen María: el hablar con el corazón.

 
 
Imprimir PaginaAgregar a FavoritosMapa del SitioContáctenosPágina anterior
 
© 2001-2007 Insigne y Nacional Basílica de Santa María de Guadalupe.
Derechos Reservados