Este
11 de agosto arribó a la Basílica la Peregrinación femenil
a pie de la Arquidiócesis de Morelia, Michoacán.
Alrededor de nueve mil peregrinas llegaron
a visitar a la Madre Morena después de ocho días de caminar
desde cada uno de los decanatos de aquella Arquidiócesis:
Zinapécuaro, Tarandacuao, Tundareo, Tarimoro, Zitácuaro, Ciudad
Hidalgo, Jerécuaro, Tuxpan y Morelia.
Esta experiencia de religiosidad popular
va en aumento.
Cada año se suman nuevas hermanas de todas las edades en las
diferentes columnas de las parroquias que conforman la peregrinación,
y al tiempo cuentan con apoyos cada vez más organizados y
pueden realizar su recorrido sin contratiempos
En este año participaron 105 parroquias,
74 sacerdotes asesores espirituales, 350 personas auxiliares,
15 ambulancias, 174 vehículos maleteros, 70 de cocina y 13
de tienda. Durante el camino es notable la presencia de algunos
varones esposos, hijos o familiares que acompañan y asisten
de manera paralela la columna.
Durante el trayecto, las más de ocho
mil peregrinas ofrecieron un abundante ramillete espiritual
por varias intenciones --entre ellas las vocaciones--, compuesto
por 34 mil 320 celebraciones eucarísticas, 42 mil 944 comuniones,
51 mil 678 rosarios, 16 mil 279 visitas al Santísimo Sacramento,
18, 558 sacrificios ofrecidos, 28 mil 369 oraciones varias
y 29 mil 443 horas de trabajo.
Los frutos de este peregrinar son notables
en la diócesis en las parroquias, pues son ya una asociación
en quien los párrocos pueden confiar algunas tareas comunitarias,
sobre todo las que se refieren a la espiritualidad mariana
guadalupana.
De acuerdo al Padre Raúl Guillén, la
peregrinación femenil se impuso por la fuerza perseverante
de la mujer, pues al poco tiempo de iniciada la peregrinación
de los varones, comenzó a salir un día antes un grupo de mujeres
de la región de Zitácuaro en una columna diferente.
No tenía aceptación oficial esta peregrinación pero tampoco
le faltaba atención espiritual.
“La presión que se dió en diferentes
puntos de la Iglesia Diocesana e hizo que nuestros pastores
la aceptaran y la organizaran poniendo a la cabeza un asistente
espiritual diocesano.
Se siguió el esquema de organización autónoma de la peregrinación
varonil y conformaron los grupos parroquiales, crearon los
núcleos regionales con algunos ajustes al paso de los años
y establecieron el equipo coordinador y animador Diocesano.
“Hoy todas las regiones de varones,
excepto una, tiene su correspondiente de mujeres.
Ambas organizaciones se ayudan y se respetan y lo más importante,
es que generan frutos de fe y pastorales en sus familias y
en la Arquidiócesis”, señaló el Padre Guillén.
Ante un lleno total de la Basílica y durante la homilía realizada
a las seis de la mañana en el Altar Mayor, el Arzobispo de
Morelia, Mons. Alberto Suárez Inda, hizo un reconocimiento
a las peregrinas por su esfuerzo y sacrificio al realizar
una caminata de más de ocho días, y les llamó a forjar, como
Santa María, un proyecto de vida fecundo, sea en la familia,
en la vida consagrada o en cualquier lugar donde se desarrollen.
Asimismo convocó a todas las peregrinas, a vivir con entusiasmo,
generosidad, paciencia y valentía, y llevar esos frutos a
la vida familiar y social.
Al finalizar se dio un agradecimiento por parte de la Arquidiócesis,
a quienes apoyaron para la realización de esta peregrinación
que llevó a cientos de mujeres a visitar a la Morenita del
Tepeyac. |