InicioPeticionesAparicionesOracionesHomilíasEstudiosSan Juan DiegoSantuario
     
Inicio> Akáthistos >Quinta Aparición
   
 

Quinta Aparición: El Nombre de Guadalupe
(N. M. vv. 200-208)


Y él le dijo cómo cuando salió a llamar al sacerdote para que lo confesara y preparara, allá en el Tepeyac bondadosamente se le apareció la Señora del Cielo, y lo mandó como su mensajero a ver al Señor Obispo para que se sirviera hacerle una casa en el Tepeyac, y tuvo la bondad de decirle que no se afligiera, que ya estaba bien, con lo que quedó totalmente tranquilo.

Y le dijo su venerable tío que era verdad, que precisamente en ese momento se dignó curarlo. Y que la había visto ni más ni menos que en la forma exacta como se había dignado aparecérsele a su sobrino. Y le dijo cómo a él también se dignó enviarlo a México para ver al Obispo. Y que, cuando fuera a verlo, que por favor le manifestara, le informara con todo detalle lo que había visto, y cuán maravillosamente se había dignado sanarlo, y que condescendía a solicitar como un favor que a su preciosa imagen precisamente se le llame, se le conozca como la SIEMPRE VIRGEN SANTA MARÍA DE GUADALUPE.

Salve, Señal gloriosa, venerada Imagen, que en la humilde prenda de uno de los nuestros te quedaste impresa,
Salve, tú que así a tu pueblo para siempre te entregas,
Salve, tú que, desafiando tiempo y ataques, esta misma Tilma conservar nos concedes.
Salve, tú que te confirmas Madre, que nos acoge en tu hogar predilecto,

Sal ve, tú que así de Juan Diego hiciste tu Teomama, portador de tu Imagen;
Salve, tú que así hiciste de Zumárraga tu Amoxhua, el guardián de tu códice.
Salve, tú que así endosaste con tu autoridad cuanto ambos predicaran.
Salve, tú que así hermanaste en dignidad a españoles e indios,

Salve, tú que así posibilitaste a nuestros padres indios la gracia del Bautismo, coronando así el esfuerzo evangelizador de nuestros padres españoles.
Salve, Salud de los enfermos, Patrona de la vida.
Salve, Puérpera siempre intacta, antes, en y después de tu parto.
Salve, tú, Guadalupe, Doncella judía, que nombre árabe asumes, para ser Madre nuestra y de todos los pueblos.

Salve, ¡Flor de las flores!
Salve, ¡Señora y Niña nuestra!

 
 
Imprimir PaginaAgregar a FavoritosMapa del SitioContáctenosPágina anterior
 
© 2001-2007 Insigne y Nacional Basílica de Santa María de Guadalupe.
Derechos Reservados