Una
Buena Noticia, muchos pueblos
Ojala que tanto como Pueblo de Dios como a nivel
personal, compartiendo la vida con Nuestra Madre y sus hijos
más pobres y sencillos, dejándonos educar por Ella y ellos,
cada vez más participemos de su sabiduría; y que guiados por
la Palabra que el Señor nos dirige por su medio, seamos capaces
de impregnar con el Evangelio a los diferentes pueblos.
Que siendo capaces de suscitar la irrupción de la novedad,
fecundación y orientación permanente del mensaje de Cristo,
sin pretender imponer, asociada al misterio inagotable de la
Palabra y Persona del Salvador, una determinada forma cultural
de vivirla y expresarla; demos lugar al encuentro, intercompenetración
y enriquecimiento mutuo entre cada particularidad y la única
Buena Noticia.