Señor Dios, creo en ti con todas las fuerzas
de mi ser y por eso te ofrezco mi juventud: guía mis pasos,
mis acciones, mis pensamientos. Concédeme la gracia de vivir
tu Mandamiento nuevo, para amar a mis hermanos por ti.
Padre, que tu gracia en mí no resulte vana, te lo pido por
Jesús, tu Hijo y mi Salvador.
¡oh Santa María de Guadalupe, Madre mía! Ante
ti presento la ofrenda de mi ser al Señor, sé para
mí el modelo de mujer fuerte, toma mi corazón y hazme
digna hija de Dios.
Amén