Pastoral Profética
Museo de la Basílica de Guadalupe
El
inicio de la nueva administración representó un cambio
favorable que provocó de inmediato un cambio en virtud de que
se comenzó a trabajar en varios frentes.
El que
más nos preocupaba en ese momento era el de la proximidad del
sexagésimo aniversario de la fundación del Museo, la
cual tuvo lugar el 12 de octubre de 1941. Con oportunidad se había
presentado una propuesta para la realización de una exposición
y otras actividades. El nuevo Rector vio con gran entusiasmo el proyecto
y lo autorizó el 9 de febrero de 2001.
La exposición
que llevó por título El Divino Pintor: la creación
de María de Guadalupe en el taller celestial, tuvo una curaduría
académica y una técnica y administrativa. Para la primera
contamos con la participación del Dr. Jaime Cuadriello, miembro
del Instituto de Investigaciones Estéticas de la U.N.A.M. Las
obras seleccionadas fueron en su mayor parte de la colección
de nuestro Museo, de la Biblioteca Lorenzo Boturini y del Archivo
Histórico de la Basílica, pero también se obtuvieron
obras de otras instituciones : Museo Nacional del Virreinato, Museo
de Guadalupe Zacatecas, Museo Regional de Guadalajara, Museo Nacional
de Arte, Museo Franz Mayer, Museo Casa de la Bola, Museo de América
de Madrid, Biblioteca Nacional de México, Biblioteca Nacional
de España, Dirección de Patrimonio de la U. N. A. M.,
Universidad de Guanajuato, Patrimonio Cultural del Banco Nacional
de México y colecciones privadas.
La exposición fue inaugurada por el Emmo. Sr. Cardenal y Arzobispo
primado de México, Mons. Norberto Rivera Carrera, el 6 de diciembre
de 2001
Con
motivo del aniversario del Museo y la presentación de la exposición,
se realizaron trabajos de mantenimiento y adecuación: pintura
en casi todos sus muros, impermeabilización de la antigua sacristía,
colocación de un domo de fibra de vidrio en el cubo de la escalera
posterior, instalación de alarmas contra robo e incendio, producción
de muros de madera, colocación de rejas de hierro faltantes
en algunas ventanas, colocación de un cancel de hierro y vidrio
en la entrada del Museo, se realizó labor profunda de limpieza
e iluminación de la Capilla del Sagrario, etc. etc.
Mientras
la exposición estuvo abierta al público, presentamos
un ciclo de cinco conferencias, cuatro conciertos, dos funciones de
teatro infantil y dos jornadas de pintura para niños.
La exposición,
que contó con la publicación de un catálogo y
un cartel, fue pensada de origen para ser compartida con otros Museos
y fue así que al igual que en nuestro Museo se presentó
con mucho éxito en el Museo de Historia Mexicana de Monterrey.
El Museo
se ocupa de la conservación, estudio y difusión de sus
colecciones y cuenta con un acervo en exhibición permanente
y otro en bodega. La parte que se exhibe está ordenada en cuatro
temas: Arte Guadalupano, hagiografía, vida de María
y vida de Jesús.
Da servicio
a 900 personas al día como promedio anual y sus visitantes
forman un mosaico heterogéneo con una mayoría de peregrinos
que vienen del interior del país.
Su forma
de organización es muy sencilla y quienes trabajamos en él
hacemos labores múltiples. Existe un departamento de investigación
y curaduría formado por tres personas, jóvenes pasantes
de la carrera de historia del arte, que realizan la catalogación
del acervo, curaduría de exposiciones, investigación
en archivos y bibliotecas, intercambio de información con otras
instituciones, visitas guiadas y artículos para el boletín
del santuario.
El trabajo
de reconservación y restauración de las obras artísticas
es también una actividad permanente. Se realiza esta labor,
apoyándonos en profesionales especializados en diversos campos
de la conservación y realizamos nosotros mismos una pequeña
parte de esos trabajos.
Entre
lo más sobresaliente logrado en estos tiempos esta la restauración
de los murales del pintor Fernando Leal en la Capilla del Cerrito.
Durante más de 15 años solicitamos dictámenes
sobre su conservación, la problemática de humedad existente
y los deterioros acumulados. Fue por fin que a lo largo de 14 meses
de 2002 y 2003, se llevó a cabo la restauración de dichos
murales, únicos con tema guadalupano pintados por un destacado
artista representante de la escuela mexicana de pintura de la primera
mitad del siglo XX. El Museo de la Basílica de Guadalupe actuó
como impulsor y coordinador de los trabajos en que participaron el
Centro Nacional de Conservación y la Dirección de Arquitectura
del I.N.B.A. y la Dirección de obras de la Basílica.
También,
en la misma Capilla del Cerrito se llevó a cabo la limpieza
y restauración de casi todo el presbiterio: el altar de mármol,
los bronces, los mosaicos, la bóveda y las pinturas.
Durante
2002, 2003 y 2004, presentamos también otras exposiciones:
Cracovia
Sacra, la ciudad donde vivió S.S. Juan Pablo II, formada con
fotografías de esa gran ciudad, complementada con objetos utilizados
por el Santo Padre durante la ceremonia de canonización de
Juan Diego.
Entre
Flores y cantos. Juan Diego en la colección del Museo de la
Basílica de Guadalupe, con curaduría del equipo del
Museo y formada con una sola obra perteneciente al Museo Soumaya y
el resto con obras de nuestra propia colección. Esta exposición
que contó con un catálogo bilingüe y un cartel,
ha sido solicitada para presentarse en la ciudad de Torreón,
Coahuila a finales de 2004.
Llevamos
recientemente otra exposición de menor envergadura a la ciudad
de San Juan del Río, Querétaro, con el título
de Imágenes guadalupanas: testimonios de una devoción.
En torno
a otras actividades, con la intención de cuidar mejor y facilitar
su estudio, solicitamos a la Dirección General de Sitios y
Monumentos del Patrimonio Cultural la entrega de parte de la Sillería
del Coro de la antigua Basílica que obraba en su poder en una
bodega improvisada y con escasa vigilancia. Para ello, fue habilitado
un espacio y se encuentra ya a nuestro cuidado, prácticamente
disponible para su estudio, restauración y probable reinstalación
en el antiguo presbiterio de la Basílica, espacio cortado recientemente
que será incorporado al recorrido del Museo.
Las
posibilidades de crecimiento del Museo son considerables por la riqueza
de su colección y por su extraordinaria situación geográfica
al estar enclavado en un sitio muy concurrido. Su potencial es enorme
y por ello se ha considerado la posibilidad de ampliarlo, tanto para
exhibir el mayor número de obras como para contar con los espacios
que permitan brindar los servicios de un Museo moderno. La ampliación
sería hacia el poniente del edificio actual y daría
ordenamiento arquitectónico a un espacio hasta hoy subutilizado.
Sobre esa posibilidad ya se está trabajando.
La gran
mayoría de los museos de México están administrados
por instancias gubernamentales, federales o regionales y ya existen
muchos de ellos que tienen el respaldo de asociaciones o patronatos
formados por personas ligadas al ámbito empresarial y los negocios.
El Museo de la Basílica de Guadalupe durante sus casi sesenta
años de existencia ha dependido exclusivamente de la Basílica
de Santa María de Guadalupe. Es deseable que el Museo pueda
contar en el futuro con una organización (patronato, sociedad
de amigos, gestoría), que ayude a su desarrollo.
Nuestro
Museo tiene nexos de colaboración con otros Museos de México
y del extranjero. Sus colecciones son requeridas con frecuencia para
formar parte de exposiciones sobre temas específicos que permiten
su valoración y estudio en otros contextos, profundizando así
su conocimiento y comprensión. Es así como actualmente
se encuentran obras de nuestro acervo en la exposición Iberoamérica
Mestiza y próximamente en la exposición Painting a New
World: Mexican Art and Life, 1521-1821 en la ciudad de Denver, Colorado,
E.U.A.
Los
préstamos a otras instituciones son objeto de una minuciosa
negociación y una supervisión del movimiento de las
obras muy estricta de nuestra parte.
Por
último, la actividad cotidiana del Museo sigue su curso, atendiendo
al público con visitas guiadas, restaurando y profundizando
la investigación y la revisión física del acervo.
De finales
de febrero a incios de abril de 2004 se ofreció al público
un nuevo ciclo de conferencias, impartidas por destacados estudiosos
del arte virreinal de México y Sudamérica con el título
de El Aparato Festivo.
La labor
del Museo, no sería posible sin el decidido apoyo de nuestro
Rector y del equipo que lo respalda cotidianamente en su labor al
frente la de la Basílica de Santa María de Guadalupe.