Obras
Materiales
en
el Recinto Guadalupano
A
partir del mes de diciembre del año 1531,
después de las históricas apariciones de nuestra Señora
de Guadalupe al indio San Juan Diego, el Cerro del Tepeyac comenzó
a ser centro importante de peregrinaje de los naturales de estas tierras.
Desde
hace 472 años, el Acontecimiento Guadalupano ha marcado profunda,
noble y significativamente la historia de México, bien podemos
afirmar que nuestra Nación se ha constituido como tal, a la
sombra maternal de Santa María de Guadalupe. Guadalupe es un
fenómeno que nos ha dado “rostro y corazón”.
Ella es nuestra identidad nacional.
Desde
entonces, obedientes a la voluntad de la Celestial Señora,
se le han construido varias ermitas y templos que a través
del tiempo han ido respondiendo a las diversas necesidades de la época,
de los espacios, de las personas, de la acción pastoral y de
las exigencias que van normando la vida de la Iglesia.
Por
supuesto estas edificaciones sólo se refieren a la obra material,
más sin embargo en cada una de ellas va implícito el
deseo de la Virgen de hacerse un templo vivo donde manifieste su amor
maternal a todos los hijos de esta tierra.
Desde
siempre el Tepeyac ha sido por el Hecho Guadalupano lugar privilegiado
para la evangelización, centro de culto de suma importancia
histórica, social, cultural y religiosa de nuestro pueblo y
más allá de él, a través del maravilloso
fenómeno de la “inculturación”: el Acontecimiento
Guadalupano. Es la Basílica lugar de encuentro y unidad nacional
de todos los mexicanos.
La
actual Basílica de Guadalupe construida entre los años
de 1974 y 1976, responde a las exigencias litúrgicas emanadas
de la doctrina conciliar del Vaticano II. El proyecto de dicha construcción
corrió a cargo del arquitecto Pedro Ramírez Vázquez.
Dado
que las actividades pastorales de ese entonces se centraban prácticamente
en el aspecto litúrgico, al momento de planear la construcción
de la nueva Basílica, no se contempló la creación
de otras áreas de pastoral, como la profética y la de
la caridad, de ahí que hoy en día nuestra Basílica
carezca de estos espacios tan necesarios para su acción apostólica.
Es
por eso, que continuamente nos hemos dado a la tarea de ir buscando
y desarrollando espacios que respondan cada vez mejor a las necesidades
de todos los que peregrinan a la Casita sagrada de Santa María
de Guadalupe, de tal manera que los podamos atender más allá
del culto y la piedad popular.
Es
deseo de Su Eminencia, el Señor Cardenal Norberto Rivera Carrera,
sea también este Santuario un gran centro de evangelización
de las culturas hacia el mundo entero, plasmada en el maravilloso
fenómeno de la “inculturación” que nos dejó
el Señor y su Madre Santísima, así como un centro
difusor del acervo de arte, historia y teología, acumulado
durante siglos en este lugar.
De
entre estas diversas obras conviene mencionar la Casa del peregrino
san Juan Diego Cuauhtlatoatzin, ubicada en la Av. San Juan de Aragón
109, muy cerca de la Basílica de nuestra Señora de Guadalupe,
aunque ya contábamos con la casa ubicada en la Plaza de san
Lorenzo que debido a su espacio resultaba insuficiente, el Santuario
de san Juan Diego Cuauhtlatoatzin, la adquisición de bienes
inmuebles, la instalación de carpas en el atrio, la unidad
médica móvil, la instalación de oficinas para
la coordinación de la pastoral y de cubículos para atender
a los peregrinos, etc.
CASA DEL PEREGRINO SAN JUAN DIEGO CUAUHTLATOATZIN
Este
albergue temporal comenzó a funcionar a partir del 9 noviembre
del año 2000, en una superficie de aproximadamente 22, 178
m², del antiguo paradero del transporte público de la
ciudad, la extinta Ruta 100.
Tiene
una capacidad de albergue para 900 personas, con servicios básicos
de sanitarios, regaderas, dormitorios y comedor común. El espacio
abierto se ocupa como estacionamiento para los autobuses que transportan
a los peregrinos de su lugar de origen hasta las inmediaciones del
Santuario. Para este fin se cuenta con un espacio para 150 autobuses.
Se
pretende optimizar este espacio a través de la construcción
de más dormitorios, servicios de baños, comedores, enfermería
y servicios médicos, así como la implementación
de una guardería temporal, tienda de productos básicos,
farmacia popular y la misma administración de la casa. Con
la implementación de esta estructura se pretende dar alojamiento
a cerca de 3500 peregrinos diarios de las distintas regiones de nuestro
país en días especiales.
De
enero de 2002 a febrero de 2004 se ha tenido un ingreso de aproximadamente
44.384 unidades vehiculares y 1.331.520 peregrinos.
CASA DEL PEREGRINO SAN LORENZO
Esta
casa se localiza en la Plaza san Lorenzo y desde hace 60 años
funciona como albergue temporal de peregrinos que año con año
visitan el Santuario de Guadalupe. Cuenta con los servicios básicos
de agua, luz y sanitarios.
Durante
el año 2000 atendió a 40048 peregrinos, 35969 en el
2001, 29916 en el 2002, 25918 en el 2003 y en lo que va del año
2004 se han atendido 5277. La casa tiene una capacidad para albergar
aproximadamente a 850 personas.
SANTUARIO A SAN JUAN DIEGO CUAUHTLATOATZIN
Este
espacio pretende ser fundamentalmente el área de la pastoral
de la caridad, así como un centro de culto y de evangelización,
extensión de la Basílica de Santa María de Guadalupe,
lugar donde se dignificará y se promocionará a los campesinos,
a los indígenas; y a los que de nuestra sociedad, menos tienen.
Lugar de encuentro y unidad nacional de todos los mexicanos.
En
este lugar se atenderán los requerimientos básicos de
subsistencia para todas las etnias del país, así como
también una atención particular a los migrantes nacionales
como a los extranjeros, proporcionándoles atención médica
de primer nivel y cualquier otro tipo de apoyo cubriendo así
sus necesidades inmediatas. Será un centro de servicios de
salud, albergue, alimentación y promoción humana para
las etnias y la gente más vulnerable que visite este Santuario.
La Basílica
de Guadalupe recibe aproximadamente al año 20 millones de peregrinos,
de los cuales seguramente una gran mayoría visitaría
este Santuario dedicado a San Juan Diego. Ambos templos ligados muy
íntimamente por el Acontecimiento Guadalupano.
Su
Santidad Juan Pablo II, en su último viaje apostólico
a nuestro país, resaltó la importancia de los indígenas
en medio de una sociedad que día con día va perdiendo
sus valores y su identidad.
Nos
invitó a apoyar a los indígenas: «”En sus
legítimas aspiraciones, respetando y defendiendo los auténticos
valores de cada grupo étnico. ¡México necesita
a sus indígenas y los indígenas necesitan a México!”».
Estamos
plenamente convencidos de que este proyecto no sólo beneficiará
a la Iglesia Católica que peregrina en México, sino
a toda la sociedad mexicana, por promover en él un lugar de
encuentro y unidad nacional de todos los mexicanos. En Juan Diego,
en este nuevo santo, tenemos el ejemplo maravilloso de un hombre de
bien, recto de costumbres y leal hijo de la Iglesia.
Haciendo
eco a las palabras del Santo Padre, queremos hacer que este nuevo
Santuario dedicado a San Juan Diego Cuauhtlatoatzin, sea por su testimonio
y trabajo apostólico lugar propicio para «impulsar la
construcción de la Nación Mexicana, promoviendo la fraternidad
entre sus hijos y favorecer cada vez más la reconciliación
de México con sus orígenes, sus valores y sus tradiciones».
Actualmente
se celebra ahí la Sagrada Eucaristía y el Sacramento
de la Reconciliación y en algunas ocasiones celebraciones especiales
para los grupos étnicos.
Hemos
iniciado ya la construcción. El concepto arquitectónico
del Santuario surge a partir de la imagen de la Santísima Virgen
de Guadalupe. Varios estudios que se han realizado a la Tilma de San
Juan Diego demuestran que tiene una proporción áurea
perfecta, estudiada durante el clasicismo por grandes maestros.
Dentro
de estos estudios, tanto la silueta de la Virgen de Guadalupe como
los rayos del sol, se ven enmarcados por una elipse u óvalo
perfecto. El simbolismo que esto representa es el cobijo que da la
Guadalupana a San Juan Diego; y a través de Él se manifiesta
a todos nosotros. Es por ello que se creará una cubierta escalonada
en espiral representando un atecocoli (caracol, viento, Quetzalcóatl),
que sube en dirección al cielo.
La
importancia del caracol o espiral es de un alto valor simbólico,
para nuestra antigua civilización, con esto se pretende representar
la asunción divina de San Juan Diego al cielo.
El
proyecto contempla responder a las exigencias litúrgicas actuales,
tendrá una capacidad para alrededor de 1000 personas sentadas,
además de contar con más de 20.000 criptas.
En
el exterior se construirá una cruz atrial recordando las iglesias
edificadas durante el Virreinato y un escultura monumental de San
Juan Diego recibiendo a los fieles peregrinos, así como la
representación del Vía Crucis, un conjunto de quemadores,
discretas jardineras al ras del pavimento con una forma inspirada
en el símbolo de la flor de los cuatro pétalos Nahui
hollín y un campanario con un diseño neoexpresionista
como contrapunto al edifico barroco existente.
ADQUISICIÓN DE BIENES INMUEBLES
La
finalidad de adquirir bienes inmuebles responde a un único
fin: crear espacios alternos a la Plaza Mariana y al Santuario que
respondan a las necesidades pastorales de los mismos, sobre todo en
el área profética y social.
A
la fecha se ha adquirido tres propiedades que hacen un total de aproximadamente
4000 m², ubicada junto al Cerro del Tepeyac, en la calle de Quintana
números 13 y 15, con el propósito de construir a mediano
plazo una residencia que albergue a obispos y sacerdotes ancianos,
el Instituto de Estudios Teológicos Guadalupanos, el Instituto
de Música y un centro de formación para apóstoles
laicos y un centro de espiritualidad mariana.
Estas
propiedades, actualmente están al servicio de la pastoral del
Santuario y de las actividades arquidiocesanas. Hemos tenido en ella,
retiros, encuentros, conferencias y sesiones de estudio donde han
participado sacerdotes y agentes laicos comprometidos con la pastoral
arquidiocesana y del Santuario. Las propiedades que están por
adquirirse y que se encuentran en el mismo perímetro de la
Basílica pretenden ser integrados al conjunto ya existente
dedicando estos espacios a diversas obras de acción pastoral.
ESCUELA DE ENFERMERAS
De
entre las múltiples obras materiales con las que cuenta la
Basílica de santa María de Guadalupe, figura de manera
importante por su amplia labor social la Escuela de Enfermeras de
Guadalupe, comúnmente conocidas como “las lupitas”.
Conocidas por su destacada participación en el mundo de la
salud ya en México como en diversos hospitales del extranjero
las han hecho acreedoras a una cantidad innumerable de reconocimientos,
sobresaliendo entre ellos, el “Gran Premio de América”;
a la calidad y al servicio.
Esta
institución ha brindado a lo largo de más de cuarenta
años una sólida formación humanística,
intelectual y espiritual a cada uno de sus egresados, acompañando
esta formación con el carisma propio que caracteriza a las
hermanas de la congregación de las Hijas de la Caridad de María
Inmaculada, quienes administran, dirigen y coordinan todas las actividades
y planes de estudios de esta noble escuela de enfermeras.
Actualmente
esta escuela esta integrada a la pastoral social de la Basílica
de Guadalupe, cuenta con una matricula de 48 alumnos en bachillerato
y con 32 a nivel licenciatura, el primer programa de estudios lo avala
la Secretaria de Educación Pública y el segundo plan
de estudios esta reconocido por la máxima casa de estudios
de nuestro país: la Universidad Nacional Autónoma de
México.
HOSPITAL DE GUADALUPE
Durante
varios años este hospital ha permanecido cerrado por remodelación,
ahora, gracias a un convenio que a corto plazo firmará la Basílica
de Guadalupe con el Grupo Ángeles, institución prestigiada
en el campo de la salud de nuestro país, se reabrirá
para atender especialmente a la mujer con especialidad en ginecobstetricia
y maternal. Este edificio se localiza en la calle de Francisco Campos
núm. 43, en la colonia Villa de Guadalupe, delegación
Gustavo A. Madero.
Se
busca a través de esta obra brindar atención médica
de calidad a costos muy bajos beneficiando a una población
económicamente carente de recursos económicos. Para
poner en marcha esta obra se han diseñado tres géneros
de proyecto:
1. Los
proyectos diseñados, que comprenden la imagenología,
cirugía de corta estancia, fisiología clínica,
hemodinamía, patología y cito tecnología, telemedicina,
además del acondicionamiento del inmueble con planta de agua
residuales, planta de emergencia de luz eléctrica, rediseño
arquitectónico de áreas y rediseño de instalaciones
eléctricas.
2.
Proyectos diseñados en proceso de gestión, que abarcan
un laboratorio clínico, una clínica de la mujer, y un
centro odontológico integral.
3.
Proyectos en fase de arranque, consiste en la hemodiálisis,
en el área de consulta externa y especialidades; y el banco
de medicamentos.
Este
proyecto responde a una obra más de la Basílica de Guadalupe,
en el área de la pastoral social.
LA ANTIGUA BASÍLICA
El
paso del tiempo y el terreno mismo donde fue construida la antigua
Basílica, han dañado seriamente su estructura arquitectónica
y es evidentemente notable su hundimiento.
Desde
1976 permaneció cerrada por los diversos trabajos de conservación
y mantenimiento, fue reabierta nuevamente al Pueblo de Dios, en ocasión
del II Congreso Eucarístico Nacional en mayo del año
2000, quedándole el nombre de Templo Expiatorio de Cristo Rey.
Actualmente
sigue en remodelación a través de la Asociación
Civil denominada “Promoción Cultural Guadalupe”,
además de contar con la participación entusiasta de
destacados miembros de la sociedad civil, así como con la colaboración
del gobierno federal.
RECUPERACIÓN DE LA CALZADA DE LOS MISTERIOS
Esta
importante vía de comunicación que comunica hacía
la Basílica tiene sus orígenes en los tiempos prehispánicos.
El
islote formado por las ciudades gemelas de Tenochtitlán y Tlatelolco
se comunicaba con los márgenes de los lagos mediante cinco
calzadas las cuales han dejado su huella en la red vial de la ciudad.
Estás cinco calzadas eran: 1. Tepeyácac (actual Misterios),
2. Tlatelolco-Tenayuca (actual Vallejo), 3. Nonoalco- Azcapotzalco;
4. Tlacopan (actual calzada Hidalgo y México Tacuba; 5. Iztapalapa
(actual San Antonio Abad y Tlalpan).
De
1673 a 1676 aproximadamente se proyecta construir 15 monumentos dedicados
a los episodios de la vida de la Virgen María, llamados “misterios”.
Estos misterios pertenecen al estilo barroco novohispano.
Con
el tiempo estos misterios se fueron deteriorando quedando de los 15
originales solo 8. De agosto de 1997 a enero de 1999 se comenzó
el trabajo de restauración de los ocho restantes, la reposición
de los siete faltantes, así como la mejora del paisaje urbano
y la iluminación de toda esta calzada.
En
el año de 1998, en ocasión del III Encuentro Internacional
de Sacerdotes, estos misterios sirvieron como marco de meditación
y contemplación del rezo del santo rosario de muchísimos
cardenales, obispos y sacerdotes venidos de todo el mundo, incluso
de importantes jerarcas de la Curia Romana, en su totalidad esta presencia
sacerdotal fue de aproximadamente 2100 sacerdotes.
En
el interior del atrio de América se han construido algunas
capillas posa mismas que son utilizadas en la procesión del
Corpus, del jubileo de las 40 horas y demás celebraciones que
a la Santísima Eucaristía se refieren.
Se
encuentra también en este mismo atrio la representación
escultórica hecha en bronce del santo Vía crucis, que
durante la Cuaresma y algunos viernes de mes se aprovecha para conmemorar
el misterio pascual del Señor Jesús.
En
el interior de la Basílica, a los pies del Sagrado Original,
por donde corre la banda mecánica, se instaló una capilla
en honor al confidente de la Celestial Señora, a san Juan Diego
Cuauhtlatoatzin, respondiendo al proyecto original y para conmemorar
la gracia de la canonización del Primer Santo indígena
del Continente. Se colocaron retablos en alto relieve hechos en bronce
que refieren las apariciones de la Virgen al vidente.
En
1999, Juan Pablo II peregrinó a la Basílica de Santa
María de Guadalupe y en ella entregó a la Iglesia que
peregrina en América, el documento postsinodal Ecclesia in
América, como fruto de la reflexión del sínodo
de los obispos realizado en Roma en el año de 1997.
Para
celebrar estos acontecimientos al inicio de las avenidas que confluyen
a la Basílica de Guadalupe, las de los Misterios y la de Guadalupe,
se construyó una cruz monumental a la evangelización.
Dicha
obra monumental mide 22 metros de altura y es réplica de la
cruz conmemorativa de los 500 años de la evangelización
de América y que se conserva en el interior del Santuario.
Es una obra rica en simbología, su estructura pentagonal se
refiere a los cinco continentes, la cruz surge sobre el mal, representado
por una serpiente que se devora así misma.
Sobre
la serpiente se desplanta el conjunto escultórico en bronce
patinado que representa a las primeras órdenes religiosas que
llegaron a nuestro Continente para iniciar la gesta de la evangelización:
los franciscanos, los dominicos, y los agustinos acompañados
por el núcleo familiar indígena que equilibra el conjunto
balanceando la adustez y seriedad con la protección y la dignidad
de diversas actitudes en igualdad ante Dios y el mundo. Así
mismo dentro del contraste la presencia de todos y cada uno de los
personajes sin que destaque uno sobre todos, virtud del conjunto que
se presenta como un todo indivisible.
LA PLAZA MARIANA
Las
necesidades actuales del Santuario son cada vez más apremiantes
y por ello se requieren nuevos espacios que favorezcan no sólo
la estancia agradable de nuestros peregrinos, sino que estos, proporcionen
a los fieles, mediante la evangelización, la catequesis y la
administración de los sacramentos, de manera más abundante
los medios de la salvación, de todo esto nació la inquietud
de edificar la nueva Plaza Mariana.
Con
esta magna obra se pretende hacer un gran centro evangelizador que
este al servicio no sólo de la arquidiócesis de México,
sino de las diversas Iglesias particulares que peregrinan en la nación
mexicana. Contará con espacios que faciliten la organización
de congresos, sínodos, reuniones, conferencias, etc.
Plaza
Mariana: Gran centro evangelizador de la pastoral profética.
Actual
Basílica de Guadalupe: Gran centro evangelizador de la pastoral
litúrgica.
Santuario
de san Juan Diego: Gran centro evangelizador de la pastoral social.
El
nuevo conjunto arquitectónico estará conformado por
un superficie total de 29, 534, 27 m.², que serán integrados
al conjunto ya existente. Además la construcción de
esta nueva Plaza Mariana no sólo dignificara todos estos espacios,
sino que se integrará al gran corredor turístico Latinoamericano.
Esta
nueva obra es el resultado de un Decreto Desincorporatorio realizado
por el Gobierno Local en cinco predios de Dominio Público que
integran el Patrimonio del Distrito Federal, publicado en la Gaceta
Oficial, el día 8 de abril de 2003.
El milagro
Guadalupano ha servido como punto de referencia e inspirador para
la realización de dicho proyecto, el cual se desarrollará
en tres niveles que contendrán los siguientes elementos: