Nueva Basílica de Santa María
de Guadalupe

El 12 de octubre de 1976 se consagró
esta, la casa más moderna de Santa María de Guadalupe.
La forma que sigue la arquitectura responde a su principal función:
la de acoger a los miles y miles de peregrinos que vienen desde todas
partes del mundo a visitar a la Morenita del Tepeyac. Por esta razón
se hizo de base circular, con 100 metros de diámetro, para que
el mayor número de visitantes pudiera participar de las celebraciones
litúrgicas y, además, admirar la belleza del ayate de
Juan Diego aún si se encuentran en el exterior; por otro lado,
la forma circular también remite a la idea de universalidad de
Dios.
La cubierta, por su parte, al ser como una gran carpa, recuerda la tienda
que usaban los judíos en su peregrinar por el desierto y es,
a un tiempo, símbolo del manto de la Virgen, que protege a quien
la visita.
La gran columna que le sirve de eje
tiene 42 metros de altura, y en su interior se encuentran las oficinas
administrativas de la Basílica. El edifico fue realizado a partir
de un proyecto de Pedro Ramírez Vázquez, arquitecto mexicano
conocido por obras como la del Museo Nacional de Antropología
(ubicado en el bosque de Chapultepec en la ciudad de México)
En el interior de este templo caben
10, 000 personas, ubicadas en la parte central y en las nueve capillas
del piso superior, que en caso necesario, pueden prestarse para ceremonias
distintas a la del altar mayor. Desde la capilla abierta del segundo
piso, que se dirige hacia el atrio recordando a las que utilizaran los
primeros frailes durante el siglo XVI, el número de asistentes
se aumenta a un total de 50, 000. En el sótano de la Basílica
están las criptas, con más de 15, 000 nichos y 10 capillas
para recordar a los difuntos que ahí descansan.