Este conjunto escultórico de 17 figuras ubicado en los
jardines del Tepeyac, representa el homenaje de los indígenas
a Santa María de Guadalupe como muestra de la rápida
aceptación que tuvo su culto entre la población
conquistada apenas diez años antes de las apariciones.
La figura de la Virgen mide casi cuatro metros de alto y está
acompañada de fray Juan de Zumárraga, Juan Diego
y varios personajes que le ofrecen maíz, flores e incienso
como ofrenda.
La fuente enmarcada por dos cascadas unidas a los pies de la
Morenita del Tepeyac busca ser un símbolo del nacimiento
de un nuevo pueblo, hijo de indios y españoles. El diseño
original fue don Aurelio G. D. Mendoza; las esculturas en bronce
fueron realizadas por Alberto Pérez Soria y Gerardo Quiróz.
Se inauguró en septiembre de 1986.
El recorrido por los andadores del jardín se completa
con “El camino del Rosario”, serie de vitrales adosadas
a pequeños muros que permiten al visitante rezar mientras
camina.