La
historia de esta escuela inicia el año 1963, es decir, hace más
de cuarenta años, cuando las madres de la Caridad atendían la
entonces Casa Guadalupe, A.C. en la que brindaban servicios médicos.
No es sino hasta el 6 de febrero de 1968, cuando la Casa Guadalupe
pasa a ser lo que ahora es la Escuela de Enfermeras de Guadalupe.
La inauguración de este edificio fue el 6 de enero de 1972.
En 1995 la carrera que era técnica, comienza a ser licenciatura
en enfermería y obstetricia, iniciando con ello la preparatoria
abierta que dos años más tarde se convertiría en escolarizada.
La
Escuela pertenece a la Pastoral Socio Caritativa de la Basílica, Cuenta
con una matrícula de 48 alumnos a nivel bachillerato y 32 en licenciatura,
además de ofrecer un Bachillerato técnico en enfermería general
avalado por la SEP y la licenciatura en enfermería, avalada por
la UNAM.
La escuela se localiza en la Plaza de san Lorenzo núm. 13,
en la Colonia Tepeyac Insurgentes. Está bajo la dirección de Sor
Josefina Aparicio González y la Administradora María
del Rosario Ávila Avalos. La escuela cuenta con 24 trabajadores
de tiempo completo y con algunos de medio tiempo.
Los alumnos de esta escuela disponen de los servicios suficientes
para desarrollar sus actividades relacionadas con la enfermería.
Se cuenta también con un taller de computación, biblioteca, cafetería
y áreas verdes.
También cuentan con taller de computación, biblioteca,
cafetería, áreas verdes y principalmente la oportunidad
de practicar bajo la supervisión de médicos titulados
en la unidad móvil que se encuentra en el atrio de la Basílica
de Guadalupe. La experiencia la adquieren desde el primer semestre
de la carrera hasta que se gradúan, y son ellas quienes
brindan ayuda a los peregrinos que a diario visitan a nuestra
Virgen de Guadalupe. Esta unidad, inaugurada en 2001, además
de contar con la apreciada ayuda de los alumnos, dispone de médicos
y paramédicos profesionales que atienden en un horario
de 7:00 a 20:00 horas los 365 días del año
La escuela de enfermeras además de participar en actividades
propias de la Basílica, también realiza actividad extramuros,
sobre todo cuando se trata de emprender brigadas de salud en coordinación
con la Delegación Gustavo A. Madero, incluso con la Secretaría
de Salud.
Su fe, ciencia y servicio la han puesto entre los mejores lugares,
al ser reconocida como una institución no sólo de tradición, sino
de eximia calidad y humanismo. Ha recibido diversos reconocimientos
destacando entre ellos el premio “América”, otorgado a la calidad
y al servicio en reconocimiento a su alto nivel internacional. |