Sobre todo por el pedido de dos personas muy queridas, surgió
esta obra que nace luego de mucha gestación. Por la solicitud
de Monseñor Juan Aranguren Uciega,
Canónigo y Sacristán Mayor de la Insigne y Nacional Basílica
de Nuestra Señora de Guadalupe, y del Licenciado Ricardo
Galindo, encargado del sitio de internet
de la misma Basílica. A ellos y a muchos otros, que la Virgencita
me regaló conocer en su casita del Tepeyac,
nunca podré agradecer lo suficiente toda su generosidad
para conmigo.
El interés inicial estaba referido a sólo proponer algunas
sugerencias para homilías guadalupanas.
Con el correr del trabajo y del tiempo, en el diálogo con
numerosas personas, nos dimos cuenta de que el contenido
de dichas sugerencias, también puede abonar la oración personal
y las charlas de cualquier persona que tenga interés en
dejarse animar hoy por San Juan Diego Cuauhtlatoatzin,
amando, rezando y difundiendo el acontecimiento siempre
actual suscitado por Nuestra Señora de Guadalupe desde 1531.
El contenido de los distintas meditaciones
propuestas, en ocasiones distribuido en diversos subtítulos,
puede enriquecer una o varias de las mismas. Haciendo lectura
y oración de ese contenido, poco a poco se pueden ir interrelacionando
y fecundando mutuamente muchas de ellas. Y así con estas
sugerencias, quiera Dios, cada uno podrá ir armando otras
nuevas y aún mejores, vinculando lo guadalupano
no sólo entre sí, sino también y sobre todo, con la propia
existencia personal y comunitaria. Que hoy, tal vez con
más urgencia que nunca, está llamada a concretarse buscando
un mundo mejor, menos intolerante y sombrío, sin excluidos
de ninguna especie, algo a lo que nos desafía y nos puede
ayudar mucho la Amada Niña Celestial.
Antes de la serie de sugerencias, presentamos el texto completo
del Nican mopohua, obra literaria que es considerada la más autorizada descripción en escritura fonética de
la intervención de la Virgen María en México, entre los días
9 y 12 de diciembre de 1531. Su narrativa presenta los hechos
fundantes y trascendentes del acontecimiento guadalupano ocurridos en dichos días, como así también sus
consecuencias inmediatas. Consecuencias que sabemos se prolongan
hasta nuestros días, a través de diversas manifestaciones
y expresiones de devoción y religiosidad popular.
A continuación, inspiradas en la interpretación profunda del
Nican mopohua,
hacemos las sugerencias guadalupanas.
Ellas, que esperamos poder complementar con otras a publicar
en el futuro, se refieren sucesivamente a la misma persona
y proceder de Nuestra Señora de Guadalupe, de San Juan Diego
Cuauhtlatoatzin y de Fray Juan de
Zumárraga y, finalmente, algunas
se centran en cada una de las cuatro apariciones de la Virgencita
al indio santo del Tepeyac.
Dichas sugerencias terminan con una serie de breves ideas,
en afirmación o interrogación, que nos iluminan en la búsqueda
de apropiaciones, propósitos o respuestas vitales concretas,
que nos podremos plantear al ir recorriendo esta obra. Esas
ideas, culminadas en puntos suspensivos, no agotan su tema
y se constituyen así en unas guías abiertas de aterrizajes
personales y comunitarios, que ojalá alimenten decisiones
que nos ayuden a encarnar con creciente fidelidad en lo
cotidiano nuestro ser guadalupano. Con rostros y corazones cada vez más sabios y
afirmados en el bien, al orientarnos en el redescubrimiento de
las enseñanzas de su acontecimiento originario, y en su
aprovechamiento para vivir más cristiana y lúcidamente las
novedades de nuestro presente histórico.
Recomendamos para un mayor fecundidad de este material, una
previa y completa lectura del Nican
mopohua, como así también la relectura de los versículos del
mismo que tengan que ver con cada una de las sugerencias,
al utilizar el contenido de cada una de ellas para meditaciones,
charlas u homilías.