Homilía
pronunciada por Mons. José Isidro Guerrero Macías, Obispo
de la Diócesis de Mexicali, en ocasión de la peregrinación
de la Arquidiócesis de Tijuana, Diócesis
de Mexicali y La Paz, a la Basílica de Guadalupe.
Presidió Mons. Miguel Ángel Alba Díaz,
Obispo de la Diócesis de La Paz.
Concelebró Mons. Rafael Romo Muñoz, Arzobispo de la Arquidiócesis
de Tijuana y Mons. Sigifredo Noriega Barceló, Obispo de la Diócesis
de Ensenada.
17
de julio de 2008